Rue20 Español/Rabat
El Abbas Tahri Joutey Hassani
La carrera por albergar la final del Mundial 2030 sigue siendo objeto de debate, y mientras Marruecos consolida su candidatura con la construcción del Gran Estadio Hassan II, Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), lanzó recientemente una declaración que sorprendió a propios y extraños: “España liderará el Mundial y aquí se celebrará la final”.
Lejos de contar con respaldo oficial de la FIFA, la afirmación de Louzán fue más un deseo expresado en voz alta durante la gala de premios de la Asociación de Prensa Deportiva de Madrid que un anuncio institucional.
El organismo que preside Gianni Infantino se ha mantenido prudente, consciente de que la decisión sobre la sede de la final aún está lejos y dependerá de la ratificación de todas las sedes propuestas por los países anfitriones.
Mientras España intenta adelantarse en los titulares, Marruecos sigue reforzando su candidatura con argumentos concretos: el Gran Estadio Hassan II en Casablanca, con capacidad para 150.000 espectadores, será el estadio más grande del mundo, preparado para acoger eventos de primer nivel y con experiencia en competiciones continentales.
Por el contrario, la declaración de Louzán parece jugar una carta estratégica más que reflejar un respaldo institucional o un criterio técnico sólido, en un contexto en el que Marruecos ha demostrado ser un anfitrión confiable y capaz.
La FIFA históricamente ha anunciado la sede de la final con años de anticipación, como ocurrió en Rusia 2018, Qatar 2022 o Estados Unidos 2026. Para 2030, con tres países organizadores, la prudencia del organismo es aún más comprensible, especialmente cuando Marruecos ha mostrado una preparación física y logística nada cuestionable.
Expertos señalan que declaraciones como la de Louzán, emitidas sin coordinación con la FIFA, podrían interpretarse más como un intento de presión mediática que como un anuncio oficial. Mientras tanto, Marruecos sigue fortaleciendo su posición con hechos, consolidando su candidatura como la opción más sólida para albergar la final de un Mundial histórico.
