Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La selección marroquí de fútbol afronta este miércoles un duelo decisivo ante Nigeria en las semifinales de la Copa Africana de Naciones, en un partido que se perfila como una batalla de gran intensidad física y táctica.
El seleccionador nacional, Walid Regragui, confirmó en rueda de prensa la disponibilidad de la mayoría de sus jugadores, con la única baja de Azzedine Ounahi, aún en proceso de recuperación.
Durante su comparecencia del martes, Regragui dejó entrever su intención de mantenerse fiel a sus convicciones iniciales, apoyándose en la solidez defensiva y en la experiencia de sus hombres clave.
En este sentido, volvió a abrir la puerta al posible regreso del capitán Romain Saïss al once titular, tras superar la lesión que lo mantuvo alejado de los últimos compromisos.
La eventual presencia de Saïss reforzaría el equilibrio defensivo de los “Leones del Atlas”, tanto por su liderazgo como por su experiencia en partidos de alta presión.
El cuerpo técnico evaluará su estado físico definitivo durante la última sesión de entrenamiento prevista en el Complejo Mohammed VI de Fútbol en Maâmora, antes de tomar una decisión final.
En el centro del campo, la ausencia de Ounahi podría consolidar a Sofyan Amrabat como principal referencia en el pivote, acompañado por Nayel El Aynaoui e Ismail Saibari, en un esquema que podría variar en función del planteamiento táctico elegido.
Regragui no descartó ajustes respecto a los encuentros anteriores, aunque reiteró su confianza en la fórmula que permitió superar las rondas eliminatorias.
El enfrentamiento ante Nigeria plantea además un interesante pulso estratégico en torno a la posesión del balón. Marruecos podría optar por asumir la iniciativa desde el inicio, impulsado por el apoyo del público, mientras que el combinado nigeriano podría ceder terreno y apostar por transiciones rápidas, apoyándose en la potencia ofensiva de Ademola Lookman y Victor Osimhen.
La batalla en el centro del campo y la capacidad de ambas selecciones para gestionar los ritmos del juego serán determinantes para inclinar la balanza en un choque que promete máxima intensidad y que definirá al finalista de la Copa Africana de Naciones.
