Rue20 Español/El Aaiún
La Organización de las Naciones Unidas reiteró esta semana su apuesta por una salida política al diferendo del Sáhara tras la publicación de la resolución n.º 80/89, aprobada por la Asamblea General.
El texto insiste en la reanudación de las conversaciones entre las partes implicadas y reafirma que el proceso negociador sigue siendo el pilar central para alcanzar una solución definitiva.
La resolución pone de relieve la urgencia de que los actores concernidos muestren una implicación política tangible y adopten una actitud constructiva que permita avanzar hacia una nueva etapa de negociaciones.
En este marco, subraya la necesidad de crear un entorno propicio al entendimiento mutuo, basado en la buena fe y alejado de posturas que alimenten la tensión.
El documento reafirma el respaldo de la Asamblea General a un proceso político pragmático, sostenible en el tiempo y fundamentado en el consenso, que debe desarrollarse bajo la responsabilidad directa del Secretario General de la ONU y de su Enviado Personal.
Asimismo, reconoce la continuidad de los esfuerzos desplegados por la Organización desde 2007 y mantiene su alineación con las orientaciones establecidas en las sucesivas resoluciones del Consejo de Seguridad.
La Asamblea General también hizo hincapié en la importancia de consolidar los avances logrados en las fases anteriores del diálogo, destacando la necesidad de preservar la dinámica política existente. En este sentido, valoró positivamente la disposición expresada por las partes a proseguir las conversaciones en un marco serio, regular y sin condiciones previas, con el objetivo de abrir un nuevo ciclo de negociaciones más intensivas.
Aprobada por consenso y sin votación, la resolución toma en consideración los informes presentados por la ONU y la evolución observada a raíz de las reuniones celebradas bajo sus auspicios, con la participación de las partes interesadas y de los países vecinos. El texto también llama a una cooperación plena con los mecanismos internacionales, especialmente en el ámbito humanitario, subrayando la importancia de la colaboración con el Comité Internacional de la Cruz Roja y del respeto del derecho internacional humanitario.
La adopción de esta resolución es interpretada como una confirmación adicional del compromiso de las Naciones Unidas con una solución política considerada realista, en línea con la iniciativa de autonomía presentada por Marruecos en 2007, que prevé una amplia autonomía del territorio bajo la soberanía del Reino.
Dicha propuesta, apoyada por numerosos actores internacionales, es presentada como la alternativa más viable para poner fin a un conflicto prolongado durante décadas, sin perspectivas claras de estabilidad ni de integración regional.
Finalmente, la Asamblea General señaló que el Secretario General deberá presentar un informe exhaustivo sobre la implementación de la resolución durante su 81.ª sesión, lo que refleja la voluntad de la ONU de mantener un seguimiento estrecho del proceso y de acompañar los esfuerzos diplomáticos orientados a cerrar este dossier y favorecer un nuevo horizonte de cooperación e integración regional.
