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Marruecos se consolidó como uno de los destinos del ganado vivo brasileño en noviembre, con un mínimo de 4.600 cabezas importadas, según datos publicados por la consultora especializada Scot Consultoria.
El análisis de la consultora revela que, durante el mes, las exportaciones brasileñas de bovinos vivos alcanzaron un total de 113.000 cabezas, por un valor de 115,6 millones de dólares (aproximadamente 1.150 millones de dírhams). Este volumen excepcional para el mes confirma el papel del comercio exterior como una vía significativa de remuneración para los productores rurales.
A nivel territorial, Rio Grande do Sul lideró los envíos, con 46.000 cabezas, de las cuales 45.000 se dirigieron a Turquía y el saldo a Marruecos, estableciendo en 1.000 animales la cuota marroquí para este estado. Santa Catarina, por su parte, exportó 3.600 bovinos, todos destinados a Marruecos. Pará exportó 33.000 cabezas, repartidas entre varios mercados, incluyendo Egipto, Irak, Arabia Saudita, Turquía y Marruecos, aunque sin detalle numérico exacto para este último.
Scot Consultoria subraya que estas cifras podrían actualizarse en caso de revisión de la información por la Secretaría de Comercio Exterior (Secex) de Brasil. Sin embargo, basándose en los datos disponibles, Marruecos absorbió de manera segura al menos 4.600 bovinos vivos en noviembre, cifra que podría ser superior considerando los envíos no desglosados de Pará.
Desde enero, las exportaciones brasileñas de ganado vivo alcanzan ya las 959.500 cabezas, con proyecciones que anticipan superar los niveles registrados en 2024, cuando aproximadamente un millón de animales fueron exportados.
Este movimiento comercial refuerza la posición de Marruecos como receptor de ganado vivo brasileño y evidencia la creciente interdependencia en el sector agropecuario entre ambos países.
