Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
En un ambiente de celebración y hermandad, miles de aficionados argelinos y marroquíes se reunieron este miércoles en Rabat con motivo del primer partido de Argelia en la Copa Africana de Naciones (CAN) en Marruecos. El evento deportivo, que vio a Argelia derrotar a Sudán por 3-0, sirvió como un poderoso recordatorio de los lazos culturales y sociales que unen a ambos países.
La atmósfera en las cercanías del estadio Moulay Hassan fue vibrante, con hinchas coreando cánticos de apoyo y ondeando banderas argelinas y marroquíes. El lema «khawa khawa» («somos hermanos») resonó entre la multitud, reflejando el deseo de unidad y reconciliación expresado por muchos de los asistentes.
La presencia de aficionados argelinos en Marruecos fue notable, considerando las restricciones de viaje. Muchos argelinos tuvieron que viajar a través de Túnez para llegar a Marruecos.
«Hubiera sido genial que las fronteras estuvieran abiertas, pero se reabrirán algún día, si Dios quiere», comentó Rafik Boumaâraf, un aficionado argelino de 40 años, quien destacó la cálida bienvenida recibida en Marruecos. Aymen, otro aficionado, llegó a afirmar que se sentía en Marruecos como en «su segunda patria».
Este encuentro deportivo marca un momento de celebración y unión entre ambos países. El partido de la CAN demostró que el deseo de fraternidad prevalece entre los ciudadanos de Argelia y Marruecos.
