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Marruecos se confirma como uno de los polos más competitivos del suministro futuro de amoníaco verde e hidrógeno para Europa, según un estudio universitario alemán dedicado al análisis de las cadenas de suministro de energía limpia.
Gracias a unos costes de producción particularmente bajos y a un elevado potencial en energías renovables, el Reino figura, junto con los Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos, entre los proveedores llamados a desempeñar un papel determinante de aquí a 2030 y 2040.
El informe, obtenido por el sitio de información económica Attaqa, subraya que Marruecos dispone de una ventaja comparativa notable para la exportación de hidrógeno gaseoso e hidrógeno licuado hacia la Unión Europea. Esta posición se apoya en el fuerte potencial solar fotovoltaico y eólico terrestre del país, que permitiría cubrir una parte significativa de la demanda europea a costes situados entre los más bajos del mercado.
De acuerdo con el estudio, los costes de importación de hidrógeno gaseoso desde Marruecos podrían disminuir en torno a un 15 % de aquí a 2040, impulsados por la bajada progresiva de los precios de la electricidad, las baterías y los electrolizadores. Esta evolución refuerza la competitividad marroquí en un contexto de aceleración de la transición energética y de búsqueda europea de proveedores fiables de energía baja en carbono.
Más allá del hidrógeno, el amoníaco verde producido a partir de fuentes renovables consolida igualmente la posición del Reino entre los exportadores más eficientes. Los autores destacan que los proveedores de amoníaco más competitivos se benefician directamente de la caída esperada de los costes de las energías renovables y de las tecnologías de conversión, lo que sitúa a Marruecos en una posición estratégica como productor industrial y vector de descarbonización.
El trabajo propone un análisis técnico-económico exhaustivo que cubre todo el recorrido de las cadenas de suministro, desde la producción de electricidad renovable en diez países exportadores potenciales —entre ellos Marruecos— hasta los centros de consumo europeos. Los investigadores presentan su enfoque como la primera metodología capaz de calcular de manera coherente los costes desde los lugares internacionales de producción hasta los consumidores finales.
El estudio distingue dos modelos complementarios: uno “del pozo a la frontera”, que integra la producción y el transporte internacional de amoníaco verde e hidrógeno, y otro “de la frontera al consumidor”, que incorpora la demanda final y las distancias de distribución internas. En este marco, el hidrógeno gaseoso se mantiene como la opción más económica para las importaciones europeas tanto en 2030 como en 2040, lo que otorga un papel determinante a las infraestructuras de transporte por tuberías.
En términos comparativos, el amoníaco conserva una ventaja de coste frente al hidrógeno licuado, aunque esta diferencia tendería a reducirse. Según el informe, la ventaja tarifaria del amoníaco pasaría del 16 % en 2030 a alrededor del 10 % en 2040, mientras que los precios de importación del amoníaco disminuirían cerca de un 13 %, impulsados por el progreso tecnológico y la reducción de los costes energéticos.
Los investigadores advierten, no obstante, de la necesidad de un arbitraje riguroso en las inversiones en infraestructuras, ante el riesgo de que ciertos equipos, como las instalaciones de craqueo de amoníaco, puedan quedar infrautilizados a largo plazo. Pese a ello, Marruecos sigue siendo identificado como un actor clave para un mercado europeo que busca soluciones energéticas competitivas, sostenibles y con bajas emisiones de carbono.
