Rue20 Español/Rabat
Las dos Cámaras del Parlamento, la de Representantes y la de Consejeros, se reunieron en una sesión conjunta celebrada en la sede parlamentaria y dedicada a reaccionar al resolución 2797 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la cuestión del Sáhara. Esta decisión consagró por primera vez el reconocimiento pleno de la soberanía de Marruecos sobre sus provincias del sur, en un momento que los presidentes de ambas Cámaras calificaron como “un punto de inflexión histórico que marca una nueva etapa en el proceso de la unidad territorial del Reino”.
Al inicio de la sesión, Rachid Talbi El Alami, presidente de la Cámara de Representantes, pronunció un discurso considerado de carácter institucional, en el que afirmó que la resolución “no solo representa el reconocimiento de derechos históricos inmutables, sino que constituye también una muestra de confianza de la comunidad internacional en el modelo político e institucional marroquí”.
Subrayó que el proceso que culminó con esta decisión “es fruto de 26 años de liderazgo visionario, estratégico y prudente de Su Majestad el Rey Mohammed VI”.
El Alami destacó que Marruecos ha logrado avances acumulativos en la defensa de su integridad territorial gracias a “los sacrificios de las Fuerzas Armadas Reales y al esfuerzo de desarrollo sin precedentes en las provincias del sur”. Añadió que la votación de la resolución “supone el reconocimiento por parte de la ONU de la credibilidad del proyecto de autonomía como única solución al conflicto regional artificial”.
El presidente de la Cámara llamó a los parlamentarios a “seguir fielmente las orientaciones reales y a redoblar la acción diplomática parlamentaria vigilante y persuasiva en los foros regionales e internacionales”, considerando que la nueva etapa requiere una movilización renovada para transformar los logros políticos en avances duraderos de desarrollo e institucionalidad.
Por su parte, Mohamed Ould Errachid, presidente de la Cámara de Consejeros, afirmó que la resolución del Consejo de Seguridad representa “una nueva apertura que consagra la justicia internacional y allana el camino hacia una etapa de confianza y paz en la región magrebí”.
Subrayó que “Marruecos no construye su gloria sobre la debilidad de nadie, sino sobre la fuerza del derecho y la justicia de su causa”.
Ould Errachid indicó que esta resolución “trasciende los límites de la soberanía nacional para abrir un nuevo horizonte de cooperación e integración regional, conforme a la visión real que ha hecho del Sáhara marroquí un puente hacia África, y no un muro entre los pueblos”.
Recordó que la jornada del 31 de octubre de 2025 “no fue solo una victoria diplomática, sino la culminación de un largo proceso de cohesión nacional y trabajo constante en la diplomacia parlamentaria, reconocida expresamente por Su Majestad el Rey en su último discurso”.
En nombre del grupo del Reagrupamiento Nacional de Independientes (RNI), Mohamed El Amine Hormatallah afirmó que “el reconocimiento real a la diplomacia parlamentaria es tanto un honor como una responsabilidad”, y recordó que el último discurso del Soberano “incluyó un momento conmovedor cuando llamó a los hijos de Tinduf a regresar a su patria, en un mensaje de amor y generosidad de un Rey que sabe que la nación se construye con todos sus hijos”.
Añadió que “la victoria diplomática no es un triunfo de una parte sobre otra, sino la consolidación del principio de convivencia bajo un mismo techo nacional, y un mensaje a Argelia de que Marruecos no edifica su grandeza sobre la debilidad de nadie”.
Hormatallah subrayó que las manifestaciones de alegría en Laayún, Dajla y Smara tras la resolución “reflejan la profundidad del sentimiento de pertenencia nacional y el apego de los saharauis a su trono”.
Concluyó señalando que el Parlamento “está llamado hoy a redoblar esfuerzos para traducir este momento histórico en acción legislativa y diplomática renovada”.
Por su parte, el grupo del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), a través de Ahmed Touizi, sostuvo que el discurso real “constituye una nueva hoja de ruta para el Marruecos posterior a la resolución de la ONU, donde el Sáhara se ha convertido en un polo estratégico del desarrollo nacional”.
Mencionó los grandes proyectos lanzados por el Rey en las provincias del sur, como el puerto atlántico de Dajla, la autopista y las plantas de desalación de agua.
Touizi destacó que la decisión de la ONU “es fruto de la estabilidad política y de seguridad que disfruta el Reino”, y afirmó que “el PAM seguirá plenamente movilizado para aplicar y concretar el discurso real sobre el terreno”.
A su vez, Hamdi Ould Errachid, destacado representante de las provincias del sur, señaló que el 31 de octubre “es un día histórico comparable al de la Marcha Verde”, calificando el discurso real como “la calma de la fuerza”, porque “no habló el lenguaje del triunfo, sino el de la fraternidad y la reconciliación”.
Añadió: “El Rey no mencionó la palabra ‘república’ ni ‘polisario’, sino ‘nuestros hermanos’; y eso no es casualidad, sino una diplomacia elevada que transmite un mensaje profundamente humano”.
Ould Errachid afirmó que “los saharauis en Tinduf son marroquíes, le pese a quien le pese”, y reiteró su llamado a Argelia para que “reconozca los lazos de sangre y permita a nuestros primos regresar a su país”. Concluyó asegurando que “el Rey Mohammed VI ha trazado un camino sin retorno hacia la unidad definitiva”.
Por su parte, Salek El Moussaoui afirmó que el 31 de octubre “posee una carga simbólica equivalente a los días de la independencia y de la Marcha Verde”, y que la última resolución del Consejo de Seguridad representa “una reparación para Marruecos y una justicia para su causa ante la comunidad internacional”.
“El Moussaoui elogió la llamada real a abrir una nueva página en la era de un Marruecos unido y ascendente, y renovó en nombre del grupo socialista su compromiso de apoyar los esfuerzos diplomáticos y políticos para consolidar la integridad territorial”, expresando además su gratitud a todos los países que apoyaron a Marruecos en este proceso histórico.
El secretario general del Movimiento Popular, Mohamed Ouzzine, consideró que Marruecos “ha cerrado la página de la separación y ha abierto la de la reconciliación”, subrayando que “el tiempo actual es el tiempo de la unidad, y que la cuestión del Sáhara no es la de vencedores o vencidos, sino la de una sola patria con hijos diversos”.
Ouzzine declaró: “Desde el Parlamento, y siguiendo el ejemplo del Rey, renovamos nuestro llamado a nuestros hermanos de Tinduf para que regresen a su tierra natal. Ha terminado el tiempo de los errores; es hora de dar vida a la mano tendida hacia Argelia en nombre de la reconciliación de nuestros antepasados… Esta es la verdadera ‘khawa khawa’ que queremos”.
Todas las intervenciones coincidieron en corear las consignas “El Sáhara es marroquí y Marruecos está en su Sáhara”, en una escena de unidad nacional sin precedentes, que reunió a gobierno y oposición, norte y sur, hombres y mujeres, en una viva expresión del consenso nacional en torno a la causa del Sáhara marroquí.
Esta sesión parlamentaria conjunta constituyó así un anuncio simbólico del inicio de la etapa posterior a la resolución de la ONU, una etapa en la que el Reino se orienta hacia convertir la victoria diplomática en un futuro de desarrollo unificado, con la dignidad, la estabilidad y la unidad como señas de identidad bajo el liderazgo sabio de Su Majestad el Rey Mohammed VI.
