Rue20 Español/El Aaiún
Tras la adopción de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad sobre el Sáhara marroquí, el Rey Mohammed VI dirigió un discurso a la Nación. Saludando un «nuevo capítulo victorioso» de la marroquinidad del Sáhara, el Soberano hizo un llamamiento a las poblaciones secuestradas en los campamentos de Tinduf a aprovechar la «oportunidad histórica» de reunirse con la patria.
En un discurso a la Nación pronunciado este viernes 31 de octubre, el Rey Mohammed VI celebró la adopción por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de la resolución 2797 que consagra la autonomía bajo soberanía marroquí como la solución más viable, que según él marca «un punto de inflexión decisivo en la historia moderna de Marruecos». Esta resolución, adoptada tras varias rondas diplomáticas intensas, viene, según el Soberano, a «abrir un nuevo capítulo victorioso en el proceso de consagración de la marroquinidad del Sáhara».
«Por la gracia del Señor y con Su ayuda, después de cincuenta años de sacrificios, abrimos un nuevo capítulo victorioso en el proceso de consagración de la marroquinidad del Sáhara, destinado a cerrar definitivamente el expediente de este conflicto artificial, mediante una solución consensuada basada en la Iniciativa de Autonomía», subrayó el Rey, destacando la legitimidad y el alcance inclusivo de la propuesta marroquí.
El discurso real también pretende ser portador de un mensaje de unidad nacional. «Ha llegado el momento del Marruecos unido que se extiende de Tánger a Lagouira: aquel cuyos derechos nadie se atreverá a pisotear, ni a transgredir las fronteras históricas», insistió el Soberano, recordando la firmeza del Reino ante cualquier ataque a su integridad territorial.
Uno de los momentos más destacados del discurso real fue el llamamiento dirigido a las poblaciones secuestradas en los campamentos de Tinduf. «En este contexto, hacemos un llamamiento sincero a nuestros hermanos en los campamentos de Tinduf para que aprovechen esta oportunidad histórica para reunirse con los suyos y disfrutar de la posibilidad que les ofrece la Iniciativa de autonomía de contribuir a la gestión de los asuntos locales, al desarrollo de su patria y a la construcción de su futuro, en el seno del Marruecos unido», lanzó el Rey Mohammed VI.
El Soberano quiso asegurar a los ciudadanos originarios de las provincias del Sur, ya estén establecidos en el territorio nacional o retenidos en Tinduf, que «en Mi calidad de Rey, garante de los derechos y libertades de los ciudadanos, Afirmo solemnemente que los marroquíes, siendo todos iguales, no hay diferencia entre las personas que regresaron de los campamentos de Tinduf y sus hermanos instalados en el resto del territorio nacional».
