Rue20 Español/El Aaiún
Argelia ha optado por boicotear la Semana Mundial de la Energía, actualmente en curso en Rusia, en lo que se interpreta como una señal de protesta directa contra la reciente postura de Moscú sobre el conflicto artificial del Sáhara Marroquí.
La ausencia de una delegación argelina en este importante foro energético se produce tras las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, quien reafirmó la posición de Rusia sobre la cuestión.
En cuanto al expediente del Sáhara marroquí, Rusia ha declarado su apoyo a los principios del derecho internacional, abogando por una solución en el marco de las Naciones Unidas.
Las recientes declaraciones de Lavrov, que sugirieron que Rusia no se opone a la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007, y que incluso la consideran una forma de autodeterminación, han generado fuertes reacciones en Argelia.
Estas declaraciones, que reconocen la imposibilidad de celebrar un presunto ‘referéndum’ según la ONU, fueron recibidas con sorpresa en Argelia. Si bien el gobierno argelino no emitió una declaración oficial, la respuesta se materializó en la ausencia de su delegación en la Semana Mundial de la Energía, un evento de gran relevancia internacional.
Argelia, firme defensora del Polisario y opuesta al diálogo entre las partes para alcanzar una solución política pragmática, continúa insistiendo en la opción de un presunto ‘referéndum’, rechazando las resoluciones de la ONU que instan a la reanudación de las conversaciones de paz.
Según fuentes de Sahel Intelligence, medio especializado en asuntos africanos, la decisión de boicotear el evento fue tomada directamente por el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune. Mientras que 84 países participan en la Semana Mundial de la Energía, Argelia se ha mantenido al margen.
Fuentes diplomáticas citadas por Sahel Intelligence indican que «el Kremlin habría reafirmado su apoyo al plan de autonomía marroquí bajo la soberanía del Reino, una línea que Argelia rechaza ferozmente desde hace décadas».
Este boicot se produce en un momento en que Marruecos y Rusia se encuentran actualmente en Moscú, en el marco de su Asociación Estratégica Profunda, establecida en 2016.
El ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, participa en reuniones con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, donde se discuten diversos temas bilaterales. Bourita ha expresado optimismo sobre los resultados de este diálogo, enfatizando que busca fortalecer la paz y la estabilidad regionales.
La coordinación entre Moscú y Rabat parece haber sido interpretada por Argelia como una señal de hostilidad. Sin embargo, la tensión parece estar relacionada con la posición de Rusia no solo sobre el Sáhara Marroquí, sino también sobre la situación en Malí.
En cuanto al Sáhara Marroquí, Sahel Intelligence señala que «este reconocimiento del proyecto marroquí provocó la ira del poder argelino, que ordenó a sus altos funcionarios boicotear el evento ruso». Además, la misma fuente indica que Rusia también ha expresado su preocupación por el papel de Argelia en el norte de Malí, donde se han reportado interferencias de seguridad argelinas.
