Rue20 Español/El Aaiún
En un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Rey de España, Felipe VI, instó a encontrar una solución política, realista, duradera y aceptable para todas las partes en la cuestión del Sáhara marroquí, destacando la importancia de respetar el espíritu de buena vecindad que ahora caracteriza las relaciones entre Marruecos y España.
El Rey Felipe afirmó que su país continuará apoyando los esfuerzos del enviado personal del Secretario General de las Naciones Unidas para el Sáharan señalando la necesidad de cumplir con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y trabajar en su marco para lograr un progreso real hacia una solución final para este conflicto regional.
Apoyo español continuo a la Iniciativa marroquí de Autonomía
Las declaraciones del rey español se producen en el contexto de un apoyo continuo de Madrid a la iniciativa de autonomía presentada por Marruecos, que el gobierno español consideró anteriormente como «la base más seria, realista y creíble» para resolver el conflicto, posiciones que el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, consolidó durante su histórica visita a Rabat en marzo de 2022.
Este cambio en la postura española contribuyó a superar una crisis diplomática entre los dos países y abrió la puerta a una nueva etapa de cooperación estratégica, basada en los principios de respeto mutuo, no injerencia en los asuntos internos y la promoción de la seguridad común en la cuenca del Mediterráneo.
Durante su discurso, Felipe VI señaló que las relaciones entre Rabat y Madrid se basan ahora en una nueva hoja de ruta establecida después de la reunión que reunió al rey Mohammed VI con el presidente del gobierno español en abril de 2022, donde se reafirmó el principio de una asociación sincera y transparente.
Esta nueva dinámica refleja la voluntad política de ambas partes de superar las diferencias anteriores y trabajar juntas por la estabilidad de la región y para hacer frente a los desafíos de seguridad y económicos comunes.
Las declaraciones del Rey Felipe VI también incluyeron referencias indirectas al rechazo de la opción separatista que aún promueve el Polisario, apoyado por Argelia, donde Felipe se centró en la importancia de apoyar una solución política pacífica en el marco de las resoluciones de la ONU, lo que es incompatible con la tesis del supuesto ‘referéndum’; que ahora se considera una opción obsoleta y poco realista en la literatura de la comunidad internacional.
