Rue20 Español/Guelmim
Un descubrimiento excepcional de 34 vetas auríferas de alta ley en la región de Guelmim promete revolucionar la cartografía minera de Marruecos y posicionar al país como un actor importante en la industria del oro a nivel mundial.
Los análisis de las muestras recolectadas en trincheras y galerías subterráneas revelan leyes de oro que oscilan entre 6 y 300 gramos por tonelada, cifras que se encuentran entre las más altas registradas en el Norte de África y que superan ampliamente la media mundial.
Este hallazgo, situado a 200 kilómetros al sur de Agadir, en la provincia del Anti-Atlas, consiste en una red de vetas de cuarzo aurífero orientadas noroeste/sureste que atraviesan todo el perímetro de exploración. Los filones, con anchos que varían entre 40 centímetros y 1,5 metros y que se extienden a más de 100 metros de profundidad, sugieren la existencia de un sistema aurífero completo con un potencial de exploración considerable.
La excepcional calidad de este descubrimiento radica no solo en las altas leyes de oro, sino también en la cantidad de vetas identificadas. Expertos señalan que yacimientos con leyes superiores a 10 gramos por tonelada se consideran de alta ley a nivel mundial, lo que coloca al yacimiento de Guelmim en la cima de la escala internacional. Esta riqueza mineral asegura la rentabilidad de la explotación incluso en períodos de bajos precios del oro, aumentando su valor estratégico.
El United States Geological Survey (USGS) reportó una producción de oro en Marruecos de 6,8 toneladas en 2022. Se estima que el desarrollo de estos nuevos filones podría incrementar significativamente este volumen, impulsando la economía nacional.
Desde el punto de vista geológico, los expertos explican que estos depósitos hidrotermales se formaron por la circulación de fluidos mineralizados a través de fracturas en el zócalo precámbrico.
La orientación de las vetas coincide con las fallas regionales del Anti-Atlas, lo que facilita su interpretación y futura exploración. Además, la ubicación de la concesión en el antiguo lecho del río Draa, conocido históricamente por transportar oro desde Argelia hasta Mauritania, confirma que los yacimientos primarios son la fuente del oro aluvial encontrado en el río, conectando este descubrimiento con las antiguas rutas comerciales del Norte de África.
Las características técnicas de las vetas, incluyendo las bandas de cuarzo, brechas y alteraciones hidrotermales, son típicas de yacimientos epitermales a mesotermales. La presencia de oro libre en la matriz de cuarzo, junto con su asociación con sulfuros, sugiere una recuperación metalúrgica relativamente sencilla mediante métodos convencionales.
El descubrimiento se produce en un momento en que Marruecos busca diversificar su cartera minera, que ya incluye cobre, litio, titanio, tierras raras y, notablemente, fosfatos. El país es el segundo productor mundial de fosfatos, con 37 millones de toneladas producidas en 2022 y reservas estimadas en 50.000 millones de toneladas. La experiencia adquirida en la industria de los fosfatos, tanto en infraestructura como en regulaciones, proporciona un marco favorable para el desarrollo de nuevos proyectos mineros como el de Guelmim.
La estabilidad política de Marruecos, su código minero actualizado en 2015, su acceso directo a los mercados europeos y su ubicación estratégica con acceso a las vías marítimas atlánticas y mediterráneas, lo convierten en un destino atractivo para la inversión extranjera.
Analistas coinciden en que la proximidad a Europa, la calidad de sus puertos y la seguridad jurídica del país son factores clave para atraer capital internacional y potenciar el desarrollo de este prometedor descubrimiento.
