Rue20 Español/ Fez
Walid El Moumen
Marruecos da un paso firme para convertirse en un actor central de la transición energética africana y europea. Así lo refleja un informe publicado por Nueva Tribuna, que sitúa al Reino como protagonista del megaproyecto del gasoducto Nigeria-Marruecos (NMGP), una infraestructura de hasta 7.000 kilómetros destinada a transformar el mapa energético de la región.
El plan, en el que Rabat invertirá 6.000 millones de dólares para extender su red nacional desde Nador hasta Dajla, forma parte de una obra global de 25.000 millones. Más allá de la dimensión económica, el objetivo es claro; garantizar la seguridad energética de Marruecos, reducir la dependencia de fuentes externas y posicionar al país como un socio estratégico para Europa.
El informe de Nueva Tribuna destaca que este gasoducto traerá beneficios directos para el desarrollo nacional: creación de empleo, transferencia tecnológica y formación de profesionales marroquíes, además de impulsar proyectos complementarios en energías renovables y producción de hidrógeno verde.
La diplomacia energética marroquí ha sido clave. El proyecto cuenta con el respaldo de la CEDEAO, de Mauritania, y con socios financieros de peso como los Emiratos Árabes Unidos, el Banco Europeo de Inversiones, el Banco Islámico de Desarrollo y el Fondo OPEP. Además, la empresa china Jingye Steel fabricará las tuberías, lo que confirma el alcance internacional de la obra. Incluso Estados Unidos ha mostrado interés en sumarse al proyecto.
Frente a esta visión integradora, el vecino oriental, Argelia, lleva años apostando por un gasoducto alternativo que conecte Nigeria con el Mediterráneo a través de Níger. Pero todavía sigue tinta sobre papel. Con un coste de 12.750 millones de euros, Argel se apoya en su red de gasoductos ya consolidada hacia España e Italia. Sin embargo, Rabat confía en que su propuesta, más ambiciosa y con respaldo multilateral, se convierta en la gran vía de conexión energética entre África y Europa, según afirma la misma fuente.
Desde la perspectiva marroquí, este proyecto va más allá de la energía; es una apuesta por el liderazgo regional y por situar al Reino como puente natural entre el continente africano y Europa. Como subraya el informe del medio ibérico, el NMGP no solo reforzará la posición del país en los mercados energéticos, sino que también abrirá nuevas oportunidades para consolidar su papel estratégico de cara a la Copa Africana de Naciones 2025 y al Mundial 2030, donde la infraestructura energética será un pilar clave.
En definitiva, Marruecos, con visión de futuro, avanza decidido en un proyecto que puede marcar un antes y un después para África y para Europa.
