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Marruecos se ha posicionado como el principal destino para la inversión minera en África en 2024, superando a competidores como Namibia, la República Democrática del Congo y Ghana, según el último informe anual del Fraser Institute.
El informe, que evalúa el atractivo de las políticas públicas y el potencial geológico de 86 jurisdicciones a nivel mundial, otorgó a Marruecos una puntuación de 72,25 sobre 100, colocándolo en el puesto 29 a nivel global. Este resultado refleja la creciente confianza de los inversores en el sector minero marroquí.
Desde 2021, Marruecos ha mantenido una posición destacada en el panorama minero africano gracias a una gobernanza sectorial fortalecida y un clima de negocios estable y predecible.
Esta dinámica positiva es fruto de una profunda reestructuración del sector, iniciada con la Estrategia Mineral de 2013 y consolidada con el Plan Marruecos Minas 2021-2030. Estos planes estratégicos buscan diversificar los recursos explotados, modernizar la cadena de valor y atraer inversión privada.
La modernización del sector incluye una revisión del Código Minero, enfocada en clarificar la concesión de permisos, mejorar la transparencia fiscal y promover las asociaciones público-privadas. La Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas (ONHYM) juega un papel crucial en este proceso, facilitando el acceso a datos geológicos y digitalizando la información técnica, lo que representa una ventaja significativa para atraer nuevos inversores.
Marruecos posee un importante potencial en metales estratégicos como el cobalto, el cobre y el zinc. Su ubicación geoestratégica, con proximidad logística a Europa, y su estabilidad política, son ventajas clave en una región a menudo caracterizada por la incertidumbre. El país también destaca en el índice de atractivo para la exploración, ocupando el primer lugar en África y el 14 a nivel mundial.
El atractivo de Marruecos se extiende más allá del sector minero. Euromonitor International ha reconocido al país como una de las economías más estables de la región MENA para 2025, gracias a una gestión presupuestaria rigurosa, una diversificación industrial y una mayor integración en las cadenas de valor regionales. Esta estabilidad refuerza la estrategia de resiliencia y apertura del país frente a desafíos externos como el cambio climático y las tensiones geopolíticas.
La clasificación del Fraser Institute confirma el atractivo de Marruecos para la inversión extranjera. El sector minero del país, en plena transformación y modernización, se consolida como un motor de crecimiento sostenible en un contexto global donde la transición energética redefine las prioridades estratégicas de la industria extractiva.
