Rue20 Español/Rabat
El Gobierno de España ha reiterado su compromiso con la propuesta de autonomía para el Sáhara presentada por Marruecos, calificándola como la solución más «realista y seria» para resolver el conflicto regional.
Esta postura, expresada en respuesta a una interpelación del senador del Partido Popular José Antonio Monago Terraza en el Senado, se fundamenta en la declaración conjunta marroquí-española del 7 de abril de 2022, suscrita tras las conversaciones entre el Rey Mohammed VI y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
En dicha declaración, España reconoció la relevancia de la cuestión del Sáhara para Marruecos y respaldó explícitamente la iniciativa de autonomía bajo soberanía marroquí como base para una resolución definitiva.
Este posicionamiento, según el Ejecutivo, ha consolidado una nueva etapa en las relaciones bilaterales entre Madrid y Rabat, caracterizada por la confianza mutua, la claridad y el respeto a los intereses nacionales de ambos países. La declaración conjunta establece un marco de cooperación que prioriza el diálogo y la consulta, alejándose de las tensiones que marcaron las relaciones hispano-marroquíes antes de 2022.
A pesar de las críticas y los intentos de interferencia por parte de ciertos sectores políticos y mediáticos en España, que defienden posturas cercanas al separatismo, el Gobierno de Pedro Sánchez ha mantenido firme su apoyo a la iniciativa marroquí.
Estas voces, según fuentes gubernamentales, buscan obstaculizar el fortalecimiento de la asociación estratégica con Marruecos, un socio clave no solo para España, sino también para la Unión Europea. En marzo de 2025, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, destacó en una entrevista la importancia de Marruecos como «país amigo y socio estratégico» en ámbitos como el comercio, la seguridad, la lucha contra el terrorismo y el control de la migración irregular.
La postura de Madrid ha influido en otros países europeos, como Francia y el Reino Unido, que han adoptado enfoques similares en apoyo a la iniciativa marroquí.
El Gobierno español ha subrayado que su posición es una decisión soberana, alineada con los intereses nacionales y la estabilidad regional, y ha instado a dejar de lado las disputas internas y las maniobras políticas oportunistas que buscan debilitar la relación con Marruecos. Este enfoque, según el Ejecutivo, refuerza una alianza estratégica que beneficia a ambas naciones y contribuye a la resolución de un conflicto de larga data en el marco de las Naciones Unidas.
