Rue20 Español/Rabat
España, junto a Irlanda y Eslovaquia, ha decidido dar un paso al frente para exigir a la Unión Europea que suspenda parcial o totalmente su acuerdo de asociación con Israel. La iniciativa llega después de que un informe del Servicio Europeo de Acción Exterior confirmara violaciones de derechos humanos en la Franja de Gaza, intensificando así la presión sobre el resto de Estados miembros.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció esta postura en el Consejo Europeo, donde pidió a más países sumarse a la medida. Bélgica y otros Estados que apoyaron la elaboración del informe, como Francia, Países Bajos o Suecia, podrían respaldar esta suspensión, según informan los medios de comunicación de internacionales.
La reacción de Israel no se ha hecho esperar. Su Embajada en España acusó al Ejecutivo de “demonizar” al país y adoptar posturas “extremas y aisladas” dentro de la UE, calificando la propuesta española de “moralmente indefendible”. Además, reprochó a Madrid no condenar con la misma firmeza los ataques iraníes contra población civil israelí.
La tensión diplomática sigue escalando: el Ministerio de Asuntos Exteriores español ha convocado al encargado de negocios israelí por el duro comunicado de la Embajada. Mientras tanto, Israel insiste en que, como democracia bajo amenaza, tiene derecho a defenderse.
Este nuevo capítulo de desencuentros evidencia la creciente distancia entre Madrid y Tel Aviv, en medio de una guerra en Gaza que sigue fracturando consensos dentro de la UE.
