Rue20 Español/Rabat
La reciente visita del presidente ruandés, Paul Kagame, a Argelia ha generado controversia tras las declaraciones del presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, quien afirmó que ambos países comparten la postura sobre la supuesta “autodeterminación” de los saharauis.
La peculiaridad del encuentro radicó en la ausencia de una declaración oficial por parte de Kagame, quien permaneció en silencio durante la conferencia de prensa conjunta, descrita por algunos observadores como un «monólogo político» de Tebboune.
La agencia EFE cayó en la trampa de la propaganda argelina y publicó una noticia afirmando el supuesto apoyo de Ruanda a la “autodeterminación”, basándose únicamente en las palabras de Tebboune. Sin embargo, esta información no ha sido confirmada por ninguna fuente ruandesa.
No hubo traducción simultánea durante la conferencia, y Kagame no emitió comentarios sobre el tema, ni durante ni después del evento. Sus redes sociales, usualmente activas, tampoco reflejan mención alguna a la cuestión del Sáhara marroquí. Este silencio contrasta con la narrativa de los medios oficiales argelinos, que han destacado supuesta coincidencia en las posturas de ambos países respecto al Sáhara marroquí.
La controversia se agudiza al considerar que Ruanda retiró su reconocimiento al Polisario hace años. Esta discrepancia entre la versión argelina y la postura histórica de Ruanda ha llevado a analistas a cuestionar la interpretación de Tebboune sobre el silencio de Kagame.

Diversos observadores han criticado lo que consideran una «interpretación silenciosa» por parte de Argelia, una práctica que, según denuncian, se repite con frecuencia en encuentros bilaterales.
Acusan al régimen argelino de magnificar las visitas diplomáticas e inventar posturas de apoyo a la tesis separatista sin confirmación oficial de los países involucrados.
La falta de un comunicado conjunto o cualquier declaración oficial de Ruanda sobre el tema deja la afirmación de Tebboune sin sustento.
La ausencia de pronunciamiento por parte de la presidencia ruandesa ha dado lugar a especulaciones y críticas sobre la credibilidad del discurso oficial argelino en relación al conflicto del Sáhara marroquí. El silencio de Kagame, en esta ocasión, parece hablar más que las palabras de Tebboune.
