Rue20 Español/Tarifa
Colaborando a nivel comunitario, la Policía Nacional de España detuvo el pasado 18 de mayo a un matrimonio en el puerto de Tarifa (Cádiz), cuando intentaban cruzar a Marruecos con sus tres hijos menores de edad. La pareja estaba siendo buscada por la justicia de los Países Bajos por delitos de secuestro, detención ilegal y toma de rehenes.
Los padres pretendían llevarse a los menores en contra de resoluciones judiciales firmes emitidas en los Países Bajos, que establecían órdenes de protección y alejamiento, según informa un comunicado.
Durante la inspección de su equipaje, los agentes encontraron joyas, objetos de valor y todo el dinero en efectivo del que disponían, lo que evidenciaba su intención de no regresar y eludir así el control judicial de su país.
Las autoridades holandesas alertaron del alto riesgo en el que se encontraban los menores, quienes habían sido privados deliberadamente de atención médica. Uno de los niños presentaba lesiones graves compatibles con malos tratos, como fracturas en piernas y brazos, hematomas craneales y una hemorragia cerebral que requirió atención neuroquirúrgica urgente.
El menor fue asistido médicamente en Tarifa, donde los agentes también detectaron signos visibles de abuso físico. Por su parte, los tres niños han sido puestos bajo tutela de una familia de acogida en un entorno seguro, gestionado por los servicios sociales de la provincia de Cádiz y supervisado por la Fiscalía de Protección de Menores.
El matrimonio fue trasladado a Madrid y puesto en prisión provisional por orden del Juzgado Central de Instrucción nº 6 de la Audiencia Nacional, a la espera del procedimiento de extradición solicitado por las autoridades neerlandesas.
La operación fue posible gracias a la coordinación entre la Policía Nacional y la oficina SIRENE. “Gracias a esta intervención, se ha puesto fin a una grave situación de desprotección infantil que, de haberse prolongado, habría puesto en peligro la vida de los menores”, señaló la Policía en un comunicado.
