Rue20 Español/Rabat
En un Sahel sacudido por la inestabilidad política, la inseguridad rampante y las dificultades económicas, Marruecos emerge como un socio estratégico clave,
En este sentido, el rotativo italiano L’Opinione della Liberta destaca el papel del Reino como un actor comprometido con el desarrollo y la estabilización de la región, contrastando su enfoque con la diplomacia argelina, percibida como hegemónica e intervencionista.
Iniciativa Atlántica: Un enfoque pragmático para la integración regional
El artículo, firmado por Costantino Pistilli, subraya las soft skills de Marruecos, elogiando su política exterior pragmática y su capacidad para tender puentes en un contexto regional complejo.
La reciente reunión en Rabat entre SM el Rey Mohamed VI y los ministros de Asuntos Exteriores de Mali, Burkina Faso y Níger, miembros de la Alianza de Estados del Sahel (AES), ilustra esta postura.
El encuentro, centrado en la Iniciativa Atlántica lanzada por Marruecos en 2023, busca proporcionar a los países sin litoral un acceso seguro al océano Atlántico, impulsando el comercio y la integración regional.
El Sahel: Un foco de inseguridad creciente
L’Opinione della Liberta resalta la importancia de esta iniciativa en un momento en que el Sahel se enfrenta a una creciente amenaza terrorista.
El Índice Global de Terrorismo 2025 revela que la región concentró el 19% de los ataques terroristas mundiales y el 51% de las muertes relacionadas con el terrorismo en 2024, un aumento significativo respecto al año anterior. Grupos afiliados a Al Qaeda y al Estado Islámico continúan expandiéndose, aprovechando la fragilidad institucional y las tensiones étnicas, con un impacto creciente en países costeros como Togo y Benín.
La evolución de estos grupos, que utilizan drones, armas sofisticadas y estrategias de comunicación avanzadas, agrava la situación.
La Alianza de Estados del Sahel: En busca de la autonomía
La publicación italiana destaca la decisión de la AES, el 15 de febrero de 2024, de abandonar la zona del franco CFA y crear una moneda común, un paso hacia la soberanía monetaria impulsado por el general Abdourahamane Tiani, presidente de la transición en Níger.
Sin embargo, el artículo señala que los detalles de la integración económica aún están por definirse. Asimismo, se menciona la retirada oficial de Mali, Burkina Faso y Níger de la CEDEAO el 29 de enero de 2025, consolidando la formación de la AES como una confederación soberana con el objetivo de fortalecer su autonomía política, económica y militar.
La creación de una fuerza militar conjunta, un pasaporte biométrico común y la eliminación del roaming telefónico entre los tres países son ejemplos de esta nueva dirección.
En este escenario, Marruecos se presenta como un modelo alternativo, basado en la cooperación y el desarrollo sostenible.
La Iniciativa Atlántica, según el análisis, no es solo una cuestión de infraestructura, sino una estrategia para redibujar las rutas comerciales y las dependencias geopolíticas.
«Marruecos, con su geografía, sus redes y su visión africana, es hoy uno de los pocos países capaces de ofrecer todo esto. No como espectador, sino como constructor», concluye Pistilli.
El artículo enfatiza que la inestabilidad del Sahel tiene repercusiones globales y que el enfoque proactivo de Marruecos, centrado en el desarrollo y la cooperación con los actores africanos, es esencial para contener la expansión de la inseguridad y promover la estabilidad regional.
