Rue20 Español/Rabat
Marruecos ha dado un paso decisivo. La ministra Leila Benali confirmó que ya están concluidos los estudios de viabilidad e ingeniería del gasoducto Nigeria-Marruecos. Ahora sí, el proyecto deja de ser promesa para convertirse en fase operativa. Y conviene ir al centro del asunto: el gasoducto representa mucho más que una infraestructura energética. Funciona como herramienta de poder.
Con más de 5.600 km de extensión, será el más largo del mundo. Unirá Nigeria con Marruecos a través de quince países africanos y bordeará el Atlántico. Se construirá por fases, empezando por la conexión entre Marruecos, Mauritania y Senegal. Desde Dajla, en las provincias del sur, arrancará una obra que apunta directamente a Europa, con escala en África Occidental.
El acero lo suministrará la empresa china Jingye. El dinero vendrá de la BEI, la OPEP, Emiratos y la Banca Islámica de Desarrollo. Europa mira con atención, Rusia lo sabe, y Rabat avanza. Marruecos ofrece gas, pero también estabilidad, rutas seguras y alianzas duraderas.
En Nador se proyecta incluso una isla artificial para canalizar gas a España. Y más al norte, las Islas Canarias valoran seriamente este corredor como vía directa para su propio suministro energético. Es decir, Marruecos conecta África con Europa a través de una ruta que refuerza su posición estratégica en el Atlántico.
Rusia sigue de cerca los avances: un Marruecos bien posicionado en el tránsito de gas africano complica su juego en Europa. Lo reconocen incluso analistas del Instituto ruso de Asuntos Exteriores. Bruselas, por su parte, ya identificó en 2022 a Marruecos como uno de sus socios más fiables en energía y seguridad.
El gasoducto es una apuesta de fondo. Marruecos no improvisa. Construye una posición regional y continental con visión geoeconómica. No se trata de competir con nadie, sino de ocupar el lugar que le corresponde. El proyecto tiene riesgos, pero también respaldo, cronograma y dirección política clara.
Marruecos habla con hechos. Y en esta partida energética, ha empezado a mover piezas con inteligencia.
