Rue20 Español/Madrid
El movimiento separatista del “polisario” ha reaccionado a las declaraciones del ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, sobre el apoyo de España a Marruecos en este conflicto regional artificial.
El único argumento presentado por los separatistas se refiere a los «supuestos principios» de autodeterminación, como ha subrayado Albares, o a la «descolonización».
A través de su representante en España, la milicia separatista financiada por Argelia con el objetivo de facilitarle la ocupación del Sáhara marroquí, ha denunciado las palabras del diplomático español que ha abogado por el fin de un conflicto manipulado por partes que no quieren una solución, en clara referencia al “polisario” y a Argelia.
«Deseamos que una situación bloqueada desde hace 50 años no dure otros 50 años», ha dicho el ministro español, hablando del apoyo de España al plan de autonomía bajo soberanía marroquí que cuenta con un respaldo internacional, considerándolo como la solución más seria o la más adecuada para poner fin a este conflicto artificial alimentado por las pretensiones expansionistas de Argelia.
«¿Y me parece extremadamente irresponsable basarse en supuestos principios y mantener una situación tan congelada durante 100 años? ¿200? Un siglo, dos siglos», ha añadido el ministro en Radiocable.
El jefe de la diplomacia, sin nombrarlos, ha señalado a Argelia y al “polisario”, que obedece a sus directrices para mantener el conflicto en un statu quo, no aceptando ninguna solución que no permita la división de Marruecos.
Argelia, que no reconoce ser parte en el conflicto, se niega a adherirse al proceso de las mesas redondas iniciado por el antiguo Enviado Personal del Secretario General de la ONU, Horst Kohler.
Un proceso bloqueado desde 2019 y que, sin embargo, era innovador porque reunía a todos los actores implicados en torno a una mesa y frente a sus responsabilidades, con la perspectiva de encontrar un compromiso.
El jefe de la diplomacia española ha indicado además que el Enviado Especial de la ONU para el Sáhara, Staffan de Mistura, es quien «debe poner la solución encima de la mesa, y se debe tomar una decisión entre las partes concernidas».
En efecto, la misión principal del mediador de la ONU para el Sáhara era la de hacer que Argelia y el Polisario volvieran a las negociaciones directas con Marruecos y Mauritania, pero no lo ha conseguido en los últimos años.
El representante del “polisario” en España ha criticado las declaraciones del ministro español, ya que ponen al Polisario frente a su realidad. España ha demostrado así que ya no permite que se prolongue un conflicto sin salida con el pretexto de que una milicia quiera crear un Estado dentro de un Estado ya reconocido por la ONU, es decir, Marruecos.
Abdulah Arabi no ha presentado ningún argumento frente a las declaraciones de Albares, limitándose a calificarlas de «extremadamente graves».
Las partes adversas a Marruecos se aferran a este argumento, pero olvidan algunos datos históricos para manipular mejor a la opinión pública, ya que fue Marruecos quien presentó el expediente del Sáhara ante la comisión de descolonización de la ONU para «liberarlo» de la antigua potencia colonial, España.
En este sentido, es Marruecos quien sigue reclamando el reconocimiento de sus derechos históricos y jurídicos sobre el Sáhara, y no una milicia pagada por el régimen argelino para rebelarse contra el país al que le corresponde por derecho la soberanía de este territorio.
