Rue20 Español/Rabat
Marruecos se consolida como un aliado estratégico fundamental para Estados Unidos en África, jugando un papel crucial en la estabilidad regional, según afirmó el general Michael E. Langley, comandante del Mando Africano de Estados Unidos (AFRICOM), ante la Comisión de las Fuerzas Armadas del Senado.
El general Langley elogió el liderazgo de Marruecos en la región, describiéndolo como un «pionero» en materia de seguridad y desarrollo. El Reino entrena anualmente a cerca de 1.200 militares de diversos países africanos en áreas como inteligencia, medicina militar y operaciones especiales. Esta formación se realiza tanto en Marruecos como en el terreno, gracias al despliegue de instructores marroquíes a bordo de aviones C-130 proporcionados por Estados Unidos.
La contribución de Marruecos a las misiones de paz de la ONU también fue destacada por el general Langley. Cerca de 1.700 soldados marroquíes participan anualmente en operaciones en la República Centroafricana y la República Democrática del Congo. Además, un centro de excelencia para el mantenimiento de la paz, cofinanciado por Estados Unidos, se inaugurará en Marruecos en septiembre de 2025. Este centro capacitará a miles de militares africanos y servirá como plataforma para reuniones de alto nivel.
Marruecos, considerado uno de los dos principales aliados no miembros de la OTAN en el norte de África, junto con Túnez, mantiene una estrecha cooperación militar con Washington. Esta alianza estratégica se ve reforzada por su papel como anfitrión principal del ejercicio militar African Lion, el mayor del continente. La edición de 2024, celebrada entre el 19 de abril y el 31 de mayo, contó con la participación de más de 8.000 militares de 27 países, incluyendo varios miembros de la OTAN. African Lion proporciona un escenario realista para probar y mejorar las capacidades operativas de las fuerzas participantes.
El general Langley subrayó la creciente importancia estratégica de África para la política de defensa estadounidense, especialmente ante la amenaza de grupos terroristas, el crimen transnacional y la creciente influencia de actores extranjeros.
En este contexto, recalcó la necesidad de fortalecer las alianzas con países como Marruecos, considerándolas «esenciales para construir un futuro estable y próspero para África».
