Rue20 Español/Rabat
Marruecos y Mauritania avanzan en su cooperación estratégica con la apertura inminente de un nuevo paso fronterizo, una decisión que ha encendido la histeria del Frente Polisario. La reacción de los separatistas, lejos de la lógica diplomática, ha tomado el tono de una amenaza directa contra Nuakchot, con advertencias de guerra y violencia.
Fuentes gubernamentales mauritanas han sido categóricas: el país ha ejercido su soberanía plena al aceptar la apertura de este nuevo corredor comercial con Marruecos. Según el medio Info Mauritanie, las autoridades de Nuakchot han acelerado sus esfuerzos en el refuerzo de sus defensas y la adquisición de armamento moderno, en respuesta a las amenazas veladas del Polisario.
Desde el liderazgo separatista, Bachir Mustafa Sayed ha reaccionado con el mismo discurso trasnochado de siempre, sugiriendo que Mauritania debería oponerse al proyecto y advirtiendo que, de seguir adelante, las fronteras saharianas pasarían a ser “fronteras marroquíes”, lo que, en su opinión, involucraría a Nuakchot en un conflicto armado. Una narrativa que, más que estrategia, refleja desesperación ante una realidad irreversible.
Mientras tanto, los trabajos en el nuevo corredor avanzan sin contratiempos. La vía, que conectará la ciudad marroquí de Smara con la frontera mauritana a lo largo de 53 kilómetros, se encuentra en su fase final. Lanzado en febrero de 2024 por las Fuerzas Armadas Reales, el proyecto solo espera el asfaltado del tramo para quedar operativo.
Este paso fronterizo supone un golpe logístico y económico contra las pretensiones del Polisario de aislar la región y controlar los flujos comerciales. En términos prácticos, refuerza la integración de Marruecos con su entorno africano y consolida la asociación con Mauritania, dejando a los separatistas atrapados en su propio laberinto de amenazas vacías y delirios de conflicto.
