Rue20 Español/ Fez
Walid El Moumen
Los preludios del mejoramiento de las relaciones franco-marroquies han comenzado a manifestarse en la realidad.
La visita del jefe de la diplomacia francesa, Stéphane Séjourné, a Marruecos, y la recepción de Emmanuel Macron a la nueva embajadora de Marruecos en París, Samira Sitaïl, en el Elíseo para presentar sus credenciales, se consideran pasos cruciales que prácticamente pusieron fin a una crisis diplomática que duró tres años entre ambos países.
Las relaciones franco-marroquíes, de hecho, se estancaron después del «Affaire de Pegasus» y la persistencia de Francia en su doble discurso con respecto a la cuestión del Sahara marroquí. Acto rechazado por Rabat que desde entonces exigía una posición clara, especialmente de sus aliados tradicionales. No obstante, la intensidad de esta crisis alcanzó su pico en los últimos meses, particularmente después del rechazo de Marruecos a aceptar la ayuda francesa tras un terremoto en la región de Atlas.
Como es conocido, la presión genera la explosión; pero esta vez, la explosion ha sido positiva para ambos lados. Aunque la visita del Ministro de Relaciones Exteriores francés no resultó en un cambio significativo en las relaciones, algunas fuentes fidedignas del sitio web «The Voice» revelaron que existen indicios de desarrollos positivos futuros entre Marruecos y Francia.
«Estas fuentes señalaron que el posicionamiento francés respecto al Sáhara probablemente evolucione, pero su activación y anuncio están vinculados a una restauración completa de las relaciones y la reanudación de las comunicaciones a nivel de cumbre, entre el presidente francés Emmanuel Macron y el rey Mohammed VI», escribió «The Voice».
Según las mismas fuentes, cualquier avance excepcional hacia la resolución de la crisis en las relaciones franco-marroquíes debería ser liderado por el presidente francés y no el ministro de Relaciones Exteriores, para aprovechar este momento en las cuestiones estratégicas entre ambos países.
Por otra parte, Francia expresó aspiraciones económicas claras durante la visita del Ministro de Relaciones Exteriores a Marruecos. Y Además del respaldo a un nuevo enfoque relacionado con el Sáhara, el país galo quiere hacerse con el apoyo de seguridad marroquí para la organización de los Juegos Olímpicos de París en 2024.
«París busca la colaboración especial de Marruecos en el ámbito de seguridad para la organización de los Juegos Olímpicos París-2024, dada la experiencia de Marruecos en eventos similares y la necesidad de protección extrema contra amenazas criminales y terroristas durante este importante evento deportivo», confirmó The Voice.
Desde la llegada de Séjourné al cargo de Ministro de Relaciones Exteriores de Francia, la recuperación de las relaciones con Marruecos se ha convertido en una prioridad para la agenda exterior de la Administración de Macron. Su visita a Marruecos se considera un intento de derretir el hielo y «abrir un nuevo capítulo» en las relaciones franco-marroquíes. Un capítulo en el que el presidente Macron pueda visitar el Palacio Real en Rabat, marcando así un hito importante en la historia de las relaciones bilaterales entre ambos países.
