Rue20 Español/Rabat
Las redes sociales y las calles de las principales ciudades marroquíes han resonado este lunes con un clamor unánime entre los aficionados de los Leones del Atlas: la exigencia de un «arbitraje justo» de cara al esperado choque de cuartos de final del Mundial 2026 que medirá a Marruecos y Francia el próximo jueves en el Gillette Stadium de Boston.
El reclamo de la afición marroquí no es casual. El recuerdo del arbitraje del mexicano César Ramos en la semifinal de Catar 2022 sigue muy presente entre los seguidores. Aquella noche, la Real Federación Marroquí de Fútbol presentó una protesta formal ante la FIFA por dos penaltis que consideró «evidentes» y no señalados.
Este precedente, sumado a la polémica que envolvió el duelo de octavos de Francia ante Paraguay —donde el árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev fue acusado de «mansedumbre» ante la dureza del conjunto sudamericano—, ha encendido las alarmas entre los seguidores marroquíes. En las plataformas digitales, los aficionados reclaman equidad y exigen que el colegiado designado, el inglés Michael Oliver, no permitía que el juego brusco condicione el desarrollo del encuentro.
«Queremos que el fútbol decida, no el arbitraje», es el mensaje que más se repite entre los seguidores, que confían en que esta vez la justicia deportiva acompañe a los Leones del Atlas en su sueño de alcanzar unas semifinales que se les escaparon hace cuatro años por decisiones arbitrales que, a juicio de la afición, marcaron el devenir del partido.
