Rue20 Español/ Fez
Marruecos se ha consolidado como uno de los principales países de origen de estudiantes internacionales en Francia, especialmente en las grandes escuelas de ingeniería y en las universidades más prestigiosas. Cada año, varios miles de estudiantes marroquíes continúan su formación en el sistema educativo francés, en particular en las disciplinas científicas.
El periódico francés, Le Monde, destaca que este flujo constante de alumnos convierte al Reino en una auténtica “cantera” de talentos para Francia, un país que busca garantizar sus vocaciones en matemáticas, ingeniería y otras áreas científicas. Esta dinámica se ha convertido en un elemento clave de la relación educativa entre ambos países.
Entre Rabat, Casablanca y Fez o las otras ciudades, se repite un mismo recorrido académico: el de jóvenes brillantes, formados en centros de excelencia, que aspiran a ingresar en instituciones como la École Polytechnique, las Mines o la École normale supérieure. Para Francia, este fenómeno supone una respuesta a la falta de estudiantes en carreras científicas de alto nivel.
Es el caso de Ahmed, 19 años, originario de la ciudad costera de El Yadida. En las próximas semanas podría conocer el resultado de su esfuerzo: su posible admisión en la École Polytechnique, una de las escuelas más selectivas de Francia. Hijo de profesor de física, ha seguido un itinerario académico exigente, marcado por dos años de preparación intensiva tras el bachillerato.
Becario, fue admitido en el Lycée Mohammed VI d’Excellence de Benguerir, un internado de élite situado en una zona rural a unos kilómetros de Marrakech. Allí, la exigencia académica es máxima: una parte significativa de los estudiantes de segundo año logra cada año acceder a las grandes écoles francesas de ingeniería.
“Nosotros solo presentamos a nuestros alumnos a las diez mejores escuelas de Francia”, explican desde la dirección del centro, que subraya además la diversidad social del alumnado, procedente en muchos casos de familias modestas y sostenido por sistemas de becas.
En definitiva, este modelo educativo refuerza la posición de Marruecos como un espacio clave en la formación de futuros ingenieros y científicos que continúan sus estudios en el hexágono europeo, y afirma los recientes elogios de Emmanuel Macron, el presidente galo, quien dijo que el Marruecos de SM el Rey Mohammed VI ha presenciado una revolución inédita a nivel de su sistema educativo.
