Rue20 Español/Rabat
Diversos informes especializados en industrias de defensa y naval apuntan a que Marruecos analiza la posibilidad de adquirir hasta tres submarinos militares de cara a 2027, en el marco de una estrategia destinada a modernizar las capacidades de la Marina Real y diversificar sus socios en materia de armamento y tecnología militar.
Según plataformas españolas especializadas en asuntos militares, que citan análisis de instituciones internacionales y asiáticas dedicadas al seguimiento del mercado de defensa, el Reino figura entre los países interesados en programas de adquisición de submarinos durante el periodo 2026-2030, junto con otros Estados como Arabia Saudí y Egipto.
Las mismas fuentes señalan que el proyecto marroquí continúa en fase de estudio y que, hasta el momento, no se ha anunciado oficialmente ningún acuerdo ni se ha definido la empresa encargada del eventual programa.
Entre las opciones analizadas por Rabat destaca el submarino surcoreano de la clase “KSS-III”, considerado uno de los modelos convencionales más avanzados disponibles para exportación. Este tipo de submarino incorpora sistemas de propulsión avanzados que permiten una permanencia prolongada bajo el agua, además de capacidades de vigilancia, inteligencia y operaciones ofensivas navales.
Asimismo, el submarino francés “Scorpène”, fabricado por el grupo francés Naval Group, figura entre las alternativas consideradas por Marruecos. Este modelo es utilizado por varias marinas internacionales y destaca por sus capacidades de sigilo y sus funciones en misiones de vigilancia marítima, recopilación de inteligencia y combate naval.
Los informes también mencionan la propuesta rusa del submarino “Amur 1650”, versión de exportación de los submarinos convencionales rusos, equipada con sistemas avanzados de combate y tecnologías de discreción operativa. No obstante, distintas fuentes especializadas indican que Rabat parecería inclinarse hacia opciones europeas o asiáticas, debido tanto a consideraciones técnicas como a factores relacionados con la cooperación militar a largo plazo, la transferencia tecnológica, el mantenimiento y la formación.
En paralelo, observadores del sector consideran significativa la reciente participación de oficiales marroquíes en maniobras internacionales organizadas por Turquía centradas en operaciones de rescate submarino e intervención naval. Para analistas especializados, este tipo de ejercicios podría reflejar un interés progresivo en el desarrollo de capacidades submarinas operativas, que requieren personal altamente cualificado, infraestructuras de mantenimiento y bases navales adaptadas a este tipo de sistemas.
La estrategia naval marroquí no se limitaría únicamente a la adquisición de submarinos. Según los mismos informes, también incluiría la modernización de astilleros y el desarrollo de patrulleras avanzadas destinadas a la vigilancia costera, la lucha contra el contrabando y la inmigración irregular, así como la protección de los intereses económicos marítimos del Reino.
La posición geográfica de Marruecos, con acceso tanto al océano Atlántico como al mar Mediterráneo y su proximidad al Estrecho de Gibraltar, otorga una dimensión estratégica a cualquier evolución de sus capacidades navales, especialmente en una de las rutas marítimas más transitadas del mundo en términos de comercio, energía y transporte marítimo.
Especialistas en defensa consideran que una eventual incorporación de submarinos militares reforzaría las capacidades de disuasión y vigilancia de la Marina Real, además de equilibrar el panorama naval regional frente a otros actores del entorno mediterráneo y del norte de África.
