Rue20 Español/Rabat
La Delegación Permanente de Marruecos ante la UNESCO condenó este jueves los insultos dirigidos a representantes de la sociedad civil marroquí durante los eventos de la Semana Africana celebrados en la sede de la organización.
Según un comunicado oficial de la delegación marroquí, los incidentes ocurrieron el miércoles 20 de mayo en el marco de las actividades culturales organizadas con motivo de la Semana Africana. Representantes marroquíes que participaban en la valorización del patrimonio, la cultura y la identidad del Reino fueron objeto de “insultos repetidos” por parte de personas que se identificaron como miembros de la delegación argelina.
Rabat considera estos actos como parte de una serie de comportamientos “sistemáticos” que reflejan “una verdadera obsesión hacia Marruecos, su historia plural y su proyección cultural, reconocidas a escala internacional”. El comunicado vincula directamente estos incidentes al reciente reconocimiento internacional del Caftán marroquí, inscrito el 10 de diciembre de 2025 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, durante la reunión celebrada en Nueva Delhi.
Marruecos subraya que su patrimonio “está sólidamente documentado, históricamente establecido y ampliamente reconocido” por la UNESCO y otras instancias internacionales. Frente a lo que califica de “intentos de falsificación o de recuperación oportunista”, el Reino afirma que “los hechos históricos no pueden ser alterados” ni el apego del pueblo marroquí a su herencia ancestral puesto en duda.
La delegación marroquí condena enérgicamente el uso de los espacios de la UNESCO para “servir a agendas políticas estrechas, contrarias a los valores de la Organización”. En este sentido, pide a la institución que garantice el respeto de sus principios de ética e integridad cultural, “al abrigo de cualquier instrumentalización política o intento de manipulación histórica”.
Pese al incidente, Marruecos reafirma su compromiso con la preservación y valorización del patrimonio africano y universal, y su disposición a continuar cooperando con socios africanos e internacionales “sobre la base del respeto mutuo y los valores de la paz”.
La reacción marroquí se produce en un contexto de tensiones recurrentes entre Rabat y Argel, que en los últimos meses se han extendido al ámbito cultural y patrimonial en foros internacionales.
