Rue20 Español/Rabat
El ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero de Marruecos, Nasser Bourita, abogó este miércoles en Rabat por una profunda adaptación de los mandatos de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU a las evoluciones sobre el terreno, advirtiendo que, de no hacerlo, estas misiones corren el riesgo de convertirse en instrumentos de mantenimiento del statu quo en lugar de verdaderas herramientas para la resolución de conflictos.
Durante la apertura de la 2ª Conferencia Ministerial sobre el Mantenimiento de la Paz en un Entorno Francófono, Bourita afirmó que las operaciones de paz deben sustentarse en mandatos “realistas, alcanzables y jerarquizados”, respaldados por estrategias políticas claramente definidas y sometidas a evaluaciones periódicas.
El jefe de la diplomacia marroquí consideró preferible fijar objetivos menos ambiciosos pero viables, antes que mantener promesas difíciles de cumplir, subrayando que la eficacia de las misiones depende de su capacidad para adaptarse a las realidades cambiantes de los conflictos contemporáneos.
Bourita señaló que esta conferencia se celebra en un contexto especialmente complejo para las operaciones de mantenimiento de la paz, marcado por persistentes divisiones políticas en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU, la transformación de la naturaleza de los conflictos y una presión creciente sobre los recursos disponibles.
En este sentido, alertó sobre un entorno operativo cada vez más hostil, caracterizado por amenazas asimétricas y ataques perpetrados por grupos armados no estatales y movimientos separatistas vinculados a organizaciones terroristas, que han convertido a los cascos azules en objetivos directos. Ante ello, reclamó una política de “tolerancia cero” frente a los crímenes cometidos contra el personal desplegado en estas misiones.
El ministro marroquí defendió que el debate internacional no debe centrarse entre mantener el statu quo o abandonar las operaciones de paz, sino en reformar este instrumento clave del multilateralismo para hacerlo “más flexible, más eficaz y mejor adaptado” a las realidades del terreno.
Asimismo, insistió en que las misiones de mantenimiento de la paz deben conservar un carácter temporal y estar al servicio de soluciones políticas duraderas, sin sustituir la voluntad política de las partes implicadas. En esta línea, consideró que el cierre de una misión debe contemplarse como una posibilidad cuando el proceso político y las condiciones sobre el terreno lo permitan.
Bourita destacó también la trayectoria de Marruecos en materia de mantenimiento de la paz, recordando que el Reino participa de forma ininterrumpida en estas operaciones desde 1960 y ha desplegado hasta la fecha más de 100.000 cascos azules marroquíes. Actualmente, cerca de 1.340 militares marroquíes participan en misiones de la ONU, principalmente en la MINUSCA y la MONUSCO.
Según el ministro, esta experiencia otorga a Marruecos una legitimidad particular para contribuir a los debates sobre la reforma de las operaciones de mantenimiento de la paz, promoviendo un enfoque más eficaz, seguro y centrado en las necesidades de las poblaciones locales.
El responsable marroquí llamó igualmente a la comunidad francófona a reforzar su influencia política y doctrinal en este ámbito, señalando que el espacio francófono concentra cerca de dos tercios de las misiones de paz actualmente activas y alrededor del 60 % del presupuesto de la ONU destinado a estas operaciones, pese a que su contribución en efectivos continúa por debajo de su potencial.
En este marco, instó a desarrollar una visión francófona común sobre el mantenimiento y la consolidación de la paz, reforzar las capacidades humanas, consolidar la arquitectura de formación y promover una mayor interoperabilidad entre los contingentes francófonos.
Finalmente, Bourita reafirmó la disposición de Marruecos a contribuir a este esfuerzo colectivo, especialmente a través del Centro de Formación de Excelencia para el Mantenimiento de la Paz de Benslimane, y abogó por consolidar la Conferencia Ministerial sobre el Mantenimiento de la Paz en Entorno Francófono como un mecanismo político permanente con reuniones anuales o bianuales.
