Rue20 Español/Rabat
En el marco del Salón Internacional de la Edición y del Libro (SIEL 2026), celebrado en Rabat, el exembajador de México en Marruecos y actual vicepresidente del Observatorio Mexicano del Sáhara Marroquí, Andrés Ordóñez, intervino en la mesa redonda titulada “Enfoques culturales y económicos. Las Provincias del Sur de Marruecos: una mirada internacional cruzada”, donde defendió la necesidad de replantear las lecturas tradicionales sobre el Sáhara y reforzar los enfoques de cooperación Sur-Sur.
Durante su intervención, a la que tiene acceso Rue20 Español, Ordóñez situó las provincias del sur de Marruecos como un espacio clave para comprender las transformaciones contemporáneas del desarrollo territorial.

“Lejos de reducirse a una lectura exclusivamente geopolítica, estas regiones aparecen como un verdadero laboratorio donde se cruzan dinámicas económicas, sociales, culturales e institucionales”, afirmó, subrayando que el modelo de autonomía se inscribe en una lógica de articulación entre unidad nacional, participación local y desarrollo humano.
El diplomático mexicano destacó asimismo el papel emergente de estas regiones como plataforma de apertura internacional. En particular, señaló que “la ciudad de Dajla encarna esta vocación de plataforma orientada hacia África, el Atlántico y más allá”, en el contexto de una creciente integración continental que, a su juicio, encuentra paralelismos con los procesos latinoamericanos.
Ordóñez insistió en la necesidad de revisar los marcos interpretativos heredados de la Guerra Fría en América Latina. “Durante varias décadas, la percepción del Sáhara en gran parte de América Latina ha estado condicionada por alineamientos ideológicos que han privilegiado lecturas simplificadas”, señaló, añadiendo que la reciente resolución 2797 (XXV) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, adoptada el 31 de octubre de 2025, “abre una formidable oportunidad para corregir la percepción latinoamericana sobre el Sáhara marroquí”.
En el plano económico, el exembajador subrayó el potencial de cooperación en sectores estratégicos como las energías renovables y la economía azul, destacando que “las provincias del sur ofrecen un terreno particularmente propicio para la experimentación de modelos de desarrollo sostenible”. Según indicó, estos ámbitos podrían convertirse en ejes de una cooperación reforzada entre Marruecos y América Latina basada en el intercambio de conocimientos.
En su análisis, Ordóñez también apeló a una lectura histórica de largo alcance de las relaciones entre ambas orillas. “La historia común entre los mundos hispano-lusófono y el magrebí, que se remonta al siglo XVI, constituye un capital intelectual y simbólico de primera importancia”, afirmó, defendiendo que dicha trayectoria compartida permite contextualizar las dinámicas actuales de cooperación.
El diplomático concluyó su intervención destacando el papel central del conocimiento y la academia en la construcción de nuevas relaciones interregionales. “Las universidades y las instituciones de investigación pueden jugar un papel determinante”, señaló, al tiempo que subrayó que la cooperación científica y cultural constituye una herramienta clave para “transformar un desconocimiento heredado en un conocimiento compartido, basado en la investigación, el intercambio y la cooperación”.
La sesión cerró con un consenso general entre los participantes sobre la importancia de reforzar los vínculos culturales, académicos y económicos entre Marruecos y América Latina, en un contexto internacional marcado por la reconfiguración de las alianzas Sur-Sur.
