Rue20 Español/Rabat
Ceuta ha registrado la importación de más de 4.000 toneladas de arena procedente de Marruecos desde la reapertura de la oficina de aduanas comerciales, según datos difundidos por la prensa española y citados por fuentes de la administración central.
De acuerdo con estas informaciones, se habrían transferido aproximadamente 4.122.800 kilos de arena hacia la ciudad, además de otros materiales de construcción como grava y distintos tipos de áridos, utilizados principalmente por empresas locales del sector.
Las mismas fuentes precisan que la actividad aduanera ha permitido el tránsito de alrededor de 130 camiones cargados con estas mercancías desde la puesta en marcha del nuevo sistema de intercambio comercial. Por el momento, no se ha registrado información relativa al transporte de pasajeros a través de esta vía.
En esta fase inicial, los intercambios se concentran exclusivamente en materiales de construcción. La comercialización de pescado marroquí no se encuentra operativa, mientras que desde Ceuta solo se autorizan, según se indica, exportaciones de productos de higiene y suministros para automóviles.
Desde la reapertura de la aduana, Ceuta se ha consolidado como un punto relevante de entrada de arena y grava procedente de Marruecos, en el marco de un sistema de intercambios que las autoridades describen como progresivamente normalizado y regulado.
Este nuevo esquema busca, según las fuentes citadas, sustituir anteriores dinámicas informales de comercio por un modelo reglado. En este sentido, se subraya que se ha puesto fin a prácticas de tráfico no controlado y a situaciones de vulnerabilidad asociadas a ciertos desplazamientos de mercancías en el pasado.
Las autoridades locales han recordado en varias ocasiones a los operadores económicos la necesidad de adaptarse a las nuevas condiciones del comercio fronterizo, que incluyen requisitos administrativos más estrictos y el cumplimiento de pliegos de condiciones específicos.
Como consecuencia, algunas empresas ceutíes han visto limitadas sus antiguas prácticas de exportación hacia Marruecos, mientras que las importaciones de productos agrícolas como frutas y verduras están ahora sujetas a cupos y normas precisas de control.
La delegación local ha elaborado una guía para orientar a los operadores sobre los procedimientos y productos autorizados, en un sistema que, según se destaca, prioriza los intercambios en función de la demanda real de ambas partes.
