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El jefe del Gobierno, Aziz Akhannouch, afirmó que situar al profesorado en el centro de la transformación educativa constituye una “clara opción política” del Ejecutivo, subrayando que la dignidad de las mujeres y hombres de la enseñanza, junto con su estabilidad profesional, representa la entrada fundamental para cualquier reforma seria del sistema educativo.
Durante su intervención en la inauguración de la segunda edición del Foro Nacional del Profesor, celebrado bajo el lema “El profesor en el centro de la transformación educativa”, Akhannouch destacó que dicha consigna no se limita a un título simbólico, sino que refleja una orientación estratégica destinada a revalorizar la profesión docente y reforzar su papel en la sociedad.
El jefe del Ejecutivo señaló que, desde el inicio de su mandato y en el marco de las altas orientaciones reales, el Gobierno ha trabajado para traducir esta visión en medidas concretas, situando la reforma educativa entre las principales prioridades de la acción gubernamental tras años de dificultades acumuladas en el sector.
En este sentido, subrayó que el objetivo es garantizar que el profesorado sienta que su voz es escuchada y que su situación profesional recibe una atención específica, insistiendo en que la dignidad del docente “no es negociable”, sino un principio invariable.
Akhannouch recalcó asimismo que la visión adoptada concibe al profesor como un actor clave en la construcción de las generaciones futuras, la generación de esperanza y el fortalecimiento de la confianza social, y no como un simple ejecutor de tareas administrativas.
El responsable gubernamental destacó que el Ejecutivo ha adoptado decisiones calificadas de “audaces”, que han requerido una importante movilización de recursos financieros, con el objetivo de restablecer el equilibrio de un sector considerado vital para el futuro del país.
En este marco, afirmó que la inversión en el profesorado constituye la inversión “más rentable” para el porvenir del sistema educativo y las próximas generaciones, subrayando que la reforma requiere valentía política, continuidad y perseverancia.
El jefe del Gobierno indicó igualmente que la hoja de ruta del Ejecutivo se fundamenta en una visión que coloca a la escuela, el docente y el alumno en el centro del proceso de transformación, con el objetivo de mejorar la calidad y la equidad del sistema educativo.
Asimismo, señaló que el reto actual consiste en consolidar un modelo educativo inclusivo que garantice la igualdad de oportunidades entre los niños y niñas del medio urbano y rural, destacando el papel esencial del profesorado en el éxito de esta transformación.
Entre las medidas adoptadas, mencionó la aprobación de un nuevo estatuto básico para los funcionarios de la educación nacional, que abarca a unos 336.000 trabajadores del sector, así como la mejora de las condiciones salariales mediante incrementos generales de al menos 1.500 dírhams mensuales, la revisión del sistema de compensaciones y la introducción de nuevas mejoras profesionales.
El impacto financiero anual de la aplicación de los acuerdos del diálogo social en el sector se sitúa en torno a los 17.000 millones de dírhams, según detalló el jefe del Ejecutivo.
Akhannouch también destacó el programa “Escuelas de Liderazgo” como una iniciativa estratégica orientada a reducir las desigualdades y reforzar la confianza en la escuela pública, además de los esfuerzos para combatir el abandono escolar, reflejados en el aumento de los centros de “Segunda Oportunidad”, que pasaron de 123 en 2021 a 222 en 2025.
Finalmente, señaló que el presupuesto destinado al sector educativo ha experimentado un incremento significativo, pasando de aproximadamente 59.000 millones de dírhams en 2021 a cerca de 99.000 millones en 2026, lo que sitúa a la educación como el sector con mayor dotación dentro del presupuesto de gestión del Estado.
