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Un reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó sobre el aumento de los riesgos financieros y externos que enfrenta la economía argelina, instando a adoptar medidas correctivas urgentes para controlar la trayectoria de la deuda pública y el déficit fiscal.
El documento, resultado de la misión de consultas del Artículo IV realizada entre junio y agosto de 2025, señala que aunque la economía de Argelia ha mostrado signos de recuperación tras la pandemia, persisten desequilibrios estructurales que podrían generar presiones financieras significativas en los próximos años. Entre los factores de vulnerabilidad, el FMI destacó la continua dependencia de los ingresos de los hidrocarburos, la caída de los precios del petróleo y la ampliación del déficit presupuestario al 13,9% del PIB en 2024.
Según el informe, el crecimiento económico se desaceleró al 3,6% en 2024, frente al 4,1% en 2023, debido a la disminución de la producción de hidrocarburos, mientras que la actividad no petrolera se mantuvo respaldada por la inversión pública y la demanda interna. Además, la cuenta corriente pasó de un superávit a un déficit por la caída de las exportaciones energéticas y el aumento de las importaciones.
El FMI advierte que, de no aplicarse medidas correctivas, la deuda pública podría superar el 80% del PIB hacia 2030. Para revertir esta tendencia, el organismo internacional recomienda una corrección fiscal gradual equivalente al 5% del PIB hasta 2028, fortaleciendo los ingresos no petroleros, reformando los subsidios energéticos y mejorando la gestión de las finanzas públicas.
En materia monetaria, el informe insta a mantener la estabilidad de precios, evitar la financiación directa del Tesoro y aumentar la flexibilidad del tipo de cambio para absorber mejor los shocks externos y reducir la brecha entre el mercado oficial y el paralelo.
Aunque la producción de hidrocarburos muestra signos de recuperación con la relajación de las restricciones de la OPEP, el FMI subraya que esta mejora no elimina los riesgos financieros estructurales. El organismo concluye que una reestructuración gradual y sostenida de las finanzas públicas es esencial para garantizar la estabilidad económica y poner la deuda en una trayectoria sostenible, especialmente frente a la volatilidad de los mercados internacionales.
