Rue20 Español/Rabat
El Abbas Tahri Joutey Hassani
La cuestión del Sáhara Marroquí entra en una fase decisiva tras la histórica ronda de negociaciones celebrada en Madrid, organizada bajo la mediación de Estados Unidos y con la participación de Marruecos, Argelia, Mauritania y el Polisario.
En este contexto, Francisco de Torres Fernández*, Presidente de la Sociedad Civil Atlántica y Profesor de la Universidad Nacional UNED, ofreció a Rue20 Español un análisis pormenorizado sobre los avances y los retos de la propuesta de autonomía marroquí.
«Sucedió en Madrid. Tras la consolidación de la reunión “discreta” para tratar el plan para el Sáhara Marroquí, la propuesta incluye la designación Real de un presidente regional, que normativamente necesitará del visto bueno de los ciudadanos marroquíes en una consulta que se prevé a priori, a favor», explicó De Torres Fernández.
Según el académico, esta hoja de ruta se desprende de un documento de 40 páginas elaborado por tres consejeros reales los días 8 y 9 de febrero en la Embajada estadounidense en Madrid, tras entrevistas de trabajo con los agentes representantes de las partes interesadas.
Sobre la reacción social y política, De Torres Fernández señaló que «las redes sociales fabulan como no, a favor y en contra de lo tratado, según les vaya la apuesta, ya que la presencia del exministro de Exteriores Taieb Fassi-Fihri, el jurista Omar Azziman (embajador en España entre el 2004 y el 2010) y Fuad Ali El Hima, principal asesor y hombre de confianza del monarca, hace relevante la postura de Rabat con sus interlocutores, más aún estando presente otras organizaciones que litigan desde décadas por la soberanía del territorio».
El presidente de Sociedad Civil Atlántica destacó que, tras un análisis exhaustivo de la opinión pública, «hemos escudriñado las redes sociales hacia diversos estamentos de la sociedad marroquí y foros de opinión, concluyendo que hay garantías suficientes de que la propuesta desde la Corte salga adelante con la integración total de las figuras que venían ejerciendo rechazo al Plan de Rabat».
En cuanto al papel de la MINURSO, De Torres Fernández subrayó que «se deriva finalmente de sus tareas, tras la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, por tanto en esta asunción de funciones, ejerciendo ahora sí, un verdadero rol de observación ejecutiva, abandonando los uniformes militares y consagrándose como funcionarios internacionales, a extinguir».
Respecto al impacto internacional, el académico afirmó que «la cuestión del Sáhara no afecta a ninguno de los bloques de poder y es más, Marruecos ha ganado protagonismo internacional incluso, obteniendo la prerrogativa de actor de pacificación en el conflicto de Gaza. Rusia ha expresado que no se opone a la solución de Autonomía marroquí y no es una excusa para dejar de relacionarse activa y amigablemente con Washington, socio preferente de Rabat».
Francisco de Torres Fernández describió con detalle los atributos que debe reunir la figura presidencial regional saharaui. «El misterio recae ahora en esa presidencia autonómica bajo gobernanza marroquí, y Rabat se la juega a una carta, pues debe acertar a la primera con la institución que tendrá la labor interna de hacer del Sáhara una plataforma social y económica para todos», indicó.
Entre los requisitos fundamentales, destacó:
1. Conciliación y representación: «Debe ser un conciliador, por lo que obligatoriamente le estará atribuido un papel regionalista de representación de todas las tribus y pueblos saharauis. Serán salvaguardia nacional de la constitución y de subsidiariedad regional excepcional en caso de incumplimientos».
2. Equilibrio entre políticas nacionales y regionales: «Ha de saber gestionar la proporción de las políticas nacionales y regionales en equilibrio con el resto del ritmo de progreso marroquí, preservando las competencias relativas a defensa nacional, seguridad, política exterior, moneda, nacionalidad y símbolos de la soberanía».
3. Perfil multidisciplinar y ejemplarizante: «El liderazgo autonómico del Presidente y su equipo debe recaer en perfiles de formación exquisita y trayectoria multidisciplinar, pues representa las aspiraciones de los jóvenes saharauis en todas las ramas de estudio y trabajadores de todos los sectores».
4. Referente para la jurisprudencia internacional: «La figura presidencial saharaui será marco de estudio indispensable para la jurisprudencia internacional, ejerciendo de ‘responsa’ o ejemplo de resolución de conflictos en otras partes del mundo».
5. Adaptación a los retos del siglo XXI: «Tiene la misión de acompañar los cambios venideros del panorama nacional en el nuevo Marruecos del siglo XXI y de superar conjuntamente con los ejecutivos próximos los retos de una nación que se abre al mundo como líder en la gobernanza conjunta del progreso y la tradición».
6. Gestión económica y fiscal: «Otras cláusulas integran la capacidad de recaudación de impuestos territoriales, regalías por la explotación de recursos naturales y una parte de los ingresos nacionales generados en el territorio de las explotaciones de pesca, fosfatos y de materia de energía eólica y solar».
El experto concluyó afirmando que el éxito del plan de autonomía marroquí dependerá de la elección acertada de esta presidencia, «ya que su desempeño será determinante para consolidar la estabilidad regional y garantizar que la iniciativa presentada por Marruecos se traduzca en una solución efectiva y duradera».
Con la supervisión estadounidense y el acompañamiento de la ONU, el proceso de implementación de la resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad entra ahora en una etapa práctica, en la que la autonomía marroquí del Sáhara es reconocida como solución definitiva y legítima a nivel internacional.
*Presidente de la Sociedad Civil Atlántica y Profesor de la Universidad Nacional UNED.
