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Marruecos se ha convertido en uno de los principales destinos de la expansión internacional de los fabricantes de automóviles chinos, al concentrar cerca de la mitad de los proyectos de inversión impulsados por empresas del gigante asiático en la región de Oriente Medio y África del Norte (MENA) entre 2023 y 2025, según un análisis de BMI-Fitch Solutions.
En un contexto marcado por la reconfiguración de las cadenas globales de valor y el endurecimiento de las barreras arancelarias en Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea (UE), el Reino ha logrado posicionarse como una plataforma industrial estratégica, especialmente en el segmento de los vehículos eléctricos.
De los 183 proyectos de inversión automovilística registrados en la región MENA en el periodo 2023-2025, aproximadamente una cuarta parte fueron desarrollados por empresas chinas o en asociación con ellas. De estos, casi la mitad se localizaron en Marruecos.
El informe atribuye este liderazgo a varios factores estructurales: una cadena de suministro de vehículos eléctricos en expansión, mano de obra cualificada, infraestructuras logísticas eficientes y la presencia consolidada de fabricantes internacionales.
El acuerdo de libre comercio con la UE y la proximidad geográfica al continente europeo refuerzan la competitividad del país como puerta de entrada al mercado comunitario, especialmente en un momento en que Bruselas aplica aranceles de entre el 7,8% y el 35,3% a los vehículos eléctricos importados directamente desde China.
Además, las perspectivas de ampliación de intercambios comerciales en África, en el marco de la Zona de Libre Comercio Continental Africana (ZLECAF), así como el acuerdo comercial con el Reino Unido, incrementan el atractivo del Reino para los fabricantes chinos.
Impulso decisivo en la cadena de valor de las baterías
Más allá de su ubicación estratégica, Marruecos refuerza su papel en la cadena de valor de las baterías, un componente esencial para el desarrollo de la movilidad eléctrica.
El país dispone de importantes reservas de fosfato, materia prima clave para la producción de baterías de litio-hierro-fosfato (LFP), tecnología que gana terreno en los vehículos eléctricos de coste controlado.
Mientras fabricantes occidentales como General Motors y Renault incrementan el uso de baterías LFP, los grupos chinos ya presentan una elevada penetración de esta tecnología, lo que refuerza su competitividad en términos de costes.
En este marco, varias compañías chinas han materializado inversiones de envergadura en Marruecos, entre ellas BTR New Material Group, CNGR Advanced Materials, Huayou Group, Tinci Materials y Gotion High-Tech.
CNGR Advanced Materials, en asociación con el grupo marroquí Al Mada, ya ha lanzado la producción en su planta de componentes para baterías de iones de litio. Por su parte, Gotion High-Tech ha invertido 1.300 millones de dólares en la instalación de una gigafactoría con una capacidad anual de 20 gigavatios-hora (GWh).
Nueva planta de neumáticos en el Oriental
El dinamismo inversor se extiende también al sector de componentes. En la zona de aceleración industrial de Betoya, en la provincia de Driouch, se inició la construcción de un complejo industrial dedicado a la fabricación de neumáticos, considerado el mayor de África.
El proyecto está liderado por el grupo chino Shandong Yongsheng Rubber, a través de su filial Goldensun Tire Morocco, con una inversión estimada en 6.700 millones de dírhams.
MENA, nuevo eje de expansión china
El informe de BMI-Fitch Solutions sitúa esta dinámica en una estrategia regional más amplia. Entre 2020 y 2024, las exportaciones chinas de vehículos ligeros crecieron a una tasa anual compuesta del 65,7%, pasando de 1,1 millones a 8,5 millones de unidades, impulsadas por fabricantes como BYD, SAIC Motor, Geely, Chery, XPeng y Great Wall Motor.
En 2025, las exportaciones totales chinas se estiman en más de 7 millones de vehículos, con Rusia, América Latina y la región MENA entre los principales destinos. En este contexto, los fabricantes chinos han adoptado una estrategia de “deslocalización de proximidad” (nearshoring) para sortear los aranceles del 100% impuestos por Estados Unidos y Canadá a los vehículos eléctricos chinos desde 2024.
África del Norte, y particularmente Marruecos, emerge así como una solución competitiva para preservar el acceso al mercado europeo, consolidándose como mercado de exportación, plataforma logística y base industrial avanzada dentro de la estrategia global de la industria automovilística china.
