Rue20 Español/Rabat
Marruecos, España y Portugal dieron un paso importante hacia la consolidación de la cooperación tecnológica en el marco del evento “Iberia–Morocco Startup Connect 2030”, celebrado el 11 de febrero en el campus StartGate de la Universidad Mohammed VI Politécnica, en Technopolis.
El encuentro reunió a actores institucionales, inversores y emprendedores de los tres países, con el objetivo de identificar oportunidades de colaboración y fortalecer los ecosistemas tecnológicos en la región.
El evento, organizado bajo los auspicios del Ministerio de Transición Digital y Reforma Administrativa, contó con la participación de fondos de capital riesgo, incubadoras y representantes de ecosistemas tecnológicos. Iniciado por Glovo, la jornada se centró en el desarrollo de proyectos conjuntos, el acceso a mercados internacionales y la promoción de inversiones estratégicas.
Durante las sesiones, Marruecos presentó sus ambiciosos proyectos vinculados a la organización de la Copa del Mundo 2030, entre ellos seis estadios con estándares FIFA, incluyendo el futuro estadio de 115.000 asientos, una línea de alta velocidad de 430 kilómetros entre Kenitra y Marrakech, y una red de autopistas ampliada de 1.850 a 3.000 kilómetros.
Según los panelistas, la cooperación tripartita permitirá combinar la experiencia ibérica en la explotación de estadios con la capacidad constructiva marroquí.
En su intervención, la ministra Amal El Fallah Seghrouchni destacó la importancia de un ecosistema de startups competitivo, particularmente en el ámbito de la inteligencia artificial, y presentó los mecanismos públicos de apoyo a jóvenes empresas innovadoras, como la Red Jazari, diseñada para facilitar su desarrollo y acceso a mercados internacionales.
Los intercambios también se centraron en los criterios de atractivo de Marruecos para los inversores tecnológicos y las posibles complementariedades de las cadenas de valor entre los tres países.
Varias startups marroquíes en fase avanzada de crecimiento presentaron sus proyectos ante inversores ibéricos, en busca de futuras rondas de financiación y expansión en Europa.
Aunque no se anunciaron acuerdos formales, el evento se consolidó como un espacio clave para la creación de redes y la estructuración de una agenda de cooperación tecnológica sostenible, con miras a 2030. Según los organizadores, el objetivo es construir asociaciones duraderas que vayan más allá de los encuentros puntuales y generen un impacto real en la región.
