Rue20 Español/Casablanca
Marruecos presenta su gran apuesta para albergar la final del Mundial de la FIFA 2030: el Estadio Hassan II, un proyecto que, según Albert Nogueras, arquitecto y urbanista del Área Metropolitana de Barcelona, “supera ampliamente a los grandes estadios de España en capacidad, diseño y modernidad”.
Ubicado en la provincia de Benslimán, a 38 kilómetros al norte de Casablanca, este estadio proyecta una capacidad para 115.000 espectadores, consolidándose como el más grande del mundo y un referente arquitectónico de identidad cultural.
El diseño, desarrollado por Populous y Oualalou + Cho, se inspira en el moussem, la tradicional reunión social marroquí, y se concibe como una gran carpa que emerge en un entorno boscoso. Su envolvente arquitectónica remite a las jaimas nómadas del norte de África, integrando espacios verdes y jardines bajo una cubierta translúcida que filtra la luz natural y ofrece zonas de acogida para los aficionados antes de acceder a las gradas.
Albert Nogueras, arquitecto y urbanista del Área Metropolitana de Barcelona, destacó a La Vanguardia que la propuesta marroquí se diferencia por construir su identidad a partir de una piel continua que envuelve todo el edificio, un enfoque que comparte con estadios emblemáticos como el Santiago Bernabéu o el Allianz Arena. “La fachada actúa como un velo protector que genera un espacio intermedio entre el exterior y las gradas, reforzando la conexión cultural y estética del estadio con Marruecos”, explicó Nogueras.
El Estadio Hassan II combina funcionalidad y espectacularidad: casi 60.000 espectadores de entrada general disfrutarán de gradas empinadas, mientras que los laterales del campo albergarán varios niveles para 12.000 espectadores VIP y VVIP. Todo ello en un terreno aislado que convierte al estadio en pieza única y protagonista, resaltando sobre el paisaje sin necesidad de grandes edificaciones circundantes.
Con esta propuesta, Marruecos demuestra su capacidad para organizar un Mundial de primer nivel, ofreciendo una experiencia que supera ampliamente a los estadios más emblemáticos de España, tanto en escala como en innovación. El Estadio Hassan II se perfila como un firme candidato para acoger la gran final, combinando tradición, modernidad y ambición en un solo proyecto.
Marruecos puja fuerte con su futuro estadio por la final del Mundial 2030, posicionándose por encima de históricos recintos como el Camp Nou y el Santiago Bernabéu. La apuesta marroquí no solo ofrece un diseño espectacular y culturalmente único, sino que también expone las fallas estructurales y urbanísticas de los grandes estadios españoles, reforzando así su candidatura ante la FIFA.
