Rue20 Español/Rabat
En las últimas dos décadas, Marruecos ha consolidado su presencia en la aviación civil a nivel mundial y ahora inicia un salto estratégico hacia la industria de defensa, con el objetivo de posicionarse como un actor central en la región.
La modernización de flotas, la estructuración industrial, las asociaciones tecnológicas y la formación académica se combinan en una ambiciosa estrategia nacional, según destaca la revista científica de las Fuerzas Reales Aéreas (FRA), L’Espace marocain.
Aviones y helicópteros de combate, drones, aeronaves de transporte y sistemas de vigilancia son solo parte de las flotas que las FRA están incorporando. Sin embargo, la compra de equipos es solo un paso dentro de un plan mayor: desarrollar una industria de defensa local sólida.
La ley n°10-20, adoptada en 2020, constituye un punto de inflexión en esta estrategia. Esta legislación regula la fabricación, importación y exportación de equipos militares y armas, y busca establecer una base industrial nacional capaz de producir armamento y sistemas de defensa en colaboración con el sector privado.
La normativa también contempla la creación de zonas industriales especializadas, incentivos para empresas del sector y una comisión nacional de supervisión y regulación. Entre los proyectos emblemáticos, destaca Maintenance Aero Maroc (MAM), fruto de una asociación entre Marruecos, actores belgas y estadounidenses, incluida Lockheed Martin, enfocada en mantenimiento, reparación y modernización de aviones militares.
El pasado 15 de octubre, en Benslimane, se colocó la primera piedra del futuro hangar para mantenimiento pesado de aeronaves. Este proyecto, subraya L’Espace marocain, refuerza la soberanía industrial del país, reduce la dependencia de infraestructuras extranjeras y fomenta la transferencia de tecnología. La cooperación tripartita entre Sabena Engineering, MEDZ y Lockheed Martin combina experiencia local, europea y estadounidense, impulsando la capacitación de personal cualificado y fortaleciendo el tejido industrial nacional.
Paralelamente, Atlas Defense, filial del grupo turco Baykar, produce y mantiene drones militares y equipos de defensa, además de desarrollar sistemas integrados de vigilancia, reconocimiento y comunicaciones estratégicas. A este esfuerzo se suman grupos internacionales como Thales, con un centro de fabricación aditiva metálica en Casablanca, y Metlonics Morocco, especializada en la producción de componentes críticos para vehículos blindados desarrollados en colaboración con DRDO y Tata Advanced Systems.
La formación es otro pilar clave. La Universidad Mohammed VI Politécnica (UM6P) se ha convertido en un socio estratégico para la investigación aplicada y la capacitación en tecnologías de defensa de vanguardia.
Según la revista de las FRA, estas iniciativas evidencian la voluntad de Marruecos de atraer a líderes mundiales para construir una industria de defensa soberana e integrada. Aunque todavía incipientes, estos esfuerzos esbozan los contornos de una base industrial y tecnológica de defensa (BITD) nacional que busca posicionar al Reino como referente regional en seguridad y tecnología militar.
