Rue20 Español/Rabat
Marruecos y Suiza dan un paso histórico en la cooperación climática con el inicio operativo del programa Solar Rooftop 500 (SR500), una iniciativa innovadora que combina transición energética, financiación internacional y colaboración bilateral.
Tras su lanzamiento oficial el pasado 12 de diciembre, el SR500 entrará este mes en fase operativa, con los últimos ajustes técnicos entre su gestor y los bancos marroquíes encargados de canalizar la financiación, según informa L’Economiste. El programa se inscribe en el marco del artículo 6.2 del Acuerdo de París, que permite a los Estados cooperar mediante la transferencia internacional de reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero.
Bajo este esquema, Suiza financiará instalaciones fotovoltaicas en los tejados de edificios comerciales e industriales en Marruecos, mientras que las reducciones de emisiones generadas se contabilizarán en la contribución climática nacional suiza. Marruecos se convierte así en el tercer país a nivel mundial, segundo en África y primero en la región MENA en implementar un proyecto de este tipo.
El programa apunta a instalar 500 megavatios de capacidad solar para 2030, distribuidos en proyectos de menos de tres megavatios conectados a la red nacional. Se espera que esta iniciativa genere unos 15.000 empleos directos e indirectos y reduzca la factura eléctrica de las empresas participantes entre un 25% y un 40%, fortaleciendo su competitividad.
El financiamiento se basa en una dotación de 500 millones de dólares (aproximadamente 5.000 millones de dírhams) movilizados por la fundación climática suiza KliK, gestionados a través de bancos marroquíes y complementados por una bonificación de carbono que puede cubrir hasta el 25% del coste de cada instalación. La gestión técnica y el seguimiento de las reducciones de emisiones estarán a cargo de AfricaClimate Solutions, garantizando transparencia y trazabilidad.
El SR500 se perfila como un modelo innovador de transición energética y desarrollo económico, alineado con la estrategia energética de Marruecos que busca superar el 52% de capacidad renovable para 2030, y refuerza la posición del país como referente en cooperación climática internacional.
