Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
Marruecos, país anfitrión, y Egipto, la selección más laureada del continente, concentran las esperanzas árabes de conquistar el título de la Copa Africana de Naciones, cuya fase decisiva se disputa en territorio marroquí. Ambas selecciones alcanzaron las semifinales, instancia que marca el límite de la representación árabe en el torneo.
Marruecos aspira a lograr su segundo título continental, medio siglo después de su única consagración en 1976, mientras que Egipto busca levantar el trofeo por octava vez en su historia y romper una sequía que se extiende desde su histórica trilogía entre 2006 y 2010.
Los “Leones del Atlas” se miden el miércoles en Rabat a una potente Nigeria, con el objetivo de evitar el recuerdo de la edición de 1988, cuando fueron eliminados en semifinales jugando en casa. Por su parte, Egipto se enfrenta a Senegal en Tánger, apoyado en el liderazgo de su capitán Mohamed Salah y bajo la dirección técnica de Hossam Hassan, quien ha logrado sobrevivir a las críticas iniciales.
Marruecos alcanzó las semifinales por primera vez desde 2004, cuando fue subcampeón tras perder la final ante la anfitriona Túnez. En su camino actual, el equipo dirigido por Walid Regragui superó un histórico obstáculo al eliminar a Camerún, verdugo en 1988, imponiéndose por 2-0 en cuartos de final, con un gol del máximo artillero del torneo, Ibrahim Díaz.
Tras un arranque irregular, Marruecos mostró una versión sólida ante Camerún, con presión alta y control del juego, limitando las opciones ofensivas del rival y manteniendo segura la portería defendida por Yassine Bounou.
Clasificada en el puesto 11 del ranking mundial y cuarta en el Mundial de Catar 2022, Marruecos atraviesa una racha invicta de 23 partidos, con 22 victorias y un empate, incluyendo 19 triunfos consecutivos, un registro sin precedentes. Además, posee la defensa más sólida del torneo, con un solo gol encajado, de penalti, en la fase de grupos ante Malí.
El regreso del capitán Achraf Hakimi, elegido mejor jugador africano el año pasado, reforzó aún más a la selección, que combina solidez defensiva con eficacia ofensiva. Regragui destacó el potencial de Díaz tras el duelo ante Camerún, aunque subrayó la necesidad de mantener la humildad ante una Nigeria “de estilo completamente diferente”.
El historial entre Marruecos y Nigeria en fases finales refleja cinco enfrentamientos, con balance equilibrado. Nigeria llega con el ataque más productivo del torneo, 14 goles, liderado por Victor Osimhen, Ademola Lookman y Akor Adams. El conjunto nigeriano, subcampeón de la última edición, aspira a su cuarto título continental pese a la baja segura del centrocampista Wilfried Ndidi por acumulación de amonestaciones.
En la otra semifinal, Egipto y Senegal protagonizan un nuevo capítulo de su reciente rivalidad. El duelo reedita la final de 2022 y la eliminatoria decisiva de clasificación al Mundial, ambas ganadas por Senegal en los penales.
Los “Leones de Teranga”, segundos en el ranking africano, buscan su tercera final en las últimas cuatro ediciones, apoyados en figuras experimentadas como Kalidou Koulibaly, Idrissa Gueye y Sadio Mané, quien se reencontrará con su excompañero Salah.
La presencia de Marruecos, Egipto, Nigeria y Senegal en semifinales reúne a los últimos cinco ganadores del premio al Jugador Africano del Año, un hecho inédito en la competición.
Salah, que suma cuatro goles en el torneo, busca el único gran título que falta en su palmarés con la selección. Tras la victoria ante Costa de Marfil en cuartos de final, aseguró que este campeonato es el que más desea conquistar.
Senegal, bajo la conducción de su seleccionador Pape Thiaw, ha optado por entrenamientos a puerta cerrada en Tánger, priorizando la concentración y la recuperación física de sus jugadores de cara a un duelo decisivo que definirá al finalista del torneo continental.
