Rue20 Español/Rabat
Marruecos se ha consolidado como uno de los modelos africanos más avanzados en energía solar fuera de la red, gracias a una estrategia nacional de largo plazo centrada en la calidad de las instalaciones, la integración institucional y soluciones fotovoltaicas adaptadas al desarrollo local, según un informe reciente de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA).
El estudio destaca que la capacidad solar doméstica de más de 50 vatios se mantuvo estable entre 2019 y 2024 en 10,218 MW, lo que evidencia un parque instalado maduro, sostenible y bien mantenido. Además, el bombeo solar, clave para la agricultura y el acceso al agua potable, creció de 0,823 MW en 2015 a 1,574 MW en 2024, mientras que otros sistemas fotovoltaicos fuera de la red mantienen una capacidad significativa superior a 11 MW.
Estas infraestructuras no solo suministran electricidad a miles de hogares, sino que también benefician a escuelas, centros de salud y pequeñas empresas, impulsando el desarrollo socioeconómico local y contribuyendo a la reducción de desigualdades territoriales.
El informe subraya que el éxito de Marruecos se enmarca en un enfoque integral de energías renovables, con la meta de superar el 52% de participación en su mix eléctrico para 2030. El Programa de Electrificación Rural Global (PERG) ha sido clave para lograr una alta tasa de electrificación rural, posicionando a la energía solar fuera de la red como un complemento estratégico, destinado sobre todo a las zonas más aisladas.
El país también desarrolla proyectos piloto de kits solares individuales, bombeo solar agrícola y minirredes híbridas, incorporando soluciones de almacenamiento para garantizar un suministro continuo. Sin embargo, persisten desafíos, como el acceso a financiación para las poblaciones más vulnerables, el mantenimiento en zonas remotas y la integración de tecnologías de almacenamiento a mayor escala.
En comparación con otros países africanos, Marruecos destaca por la estabilidad y la sostenibilidad de sus instalaciones, frente a trayectorias más rápidas de crecimiento en Nigeria y Kenia, impulsadas por un déficit eléctrico y la iniciativa privada. Según IRENA, mientras Nigeria lidera en sistemas solares domésticos y Kenia en innovación fotovoltaica, Marruecos se perfila como un referente por la planificación y la coherencia de su estrategia energética.
La experiencia marroquí podría servir de inspiración para otras naciones africanas, demostrando que el desarrollo de energías renovables fuera de la red puede combinar crecimiento, calidad y sostenibilidad en beneficio del desarrollo local.
