Rue20 Español/Rabat
La fase final de la Copa Africana de Naciones 2025, que se celebra en Marruecos, se ha convertido en una auténtica “prueba de fuego” para evaluar la preparación del Reino como sede de grandes eventos futbolísticos, en especial de la Copa del Mundo 2030, organizada conjuntamente con España y Portugal.
La impresionante organización de la “CAN 2025” no ha pasado desapercibida en España, uno de los principales socios del proyecto mundialista, donde comienzan a surgir inquietudes sobre la competitividad de Marruecos en infraestructuras deportivas, según informa el portal Foot Mercato.
La prueba no solo se centra en la logística y la gestión de grandes multitudes, sino también en la calidad de los estadios, muchos de ellos recientemente renovados o construidos desde cero. Entre los proyectos más destacados se encuentra el Gran Estadio Hassan II en Casablanca, que se espera alcance una capacidad de 115.000 espectadores, convirtiéndose en el estadio de fútbol más grande del mundo.
Actualmente, la distribución de los estadios del Mundial 2030 asigna 11 a España, 6 a Marruecos y 3 a Portugal, pero aún no se ha definido qué recintos acogerán los partidos decisivos, incluida la final, dejando abierta la competencia entre las tres naciones.
El entrenador español Pepe Mel, actualmente al frente del Ittihad Tanger, declaró a la emisora Cadena SER que “los estadios que Marruecos está construyendo no son inferiores en calidad a los de España”, subrayando los esfuerzos del Reino para modernizar su infraestructura deportiva.
Mel destacó la reciente inauguración del estadio de Tánger como ejemplo de la magnitud de la inversión destinada al sector.
El periódico español Marca, por su parte, visitó las obras del estadio Hassan II y calificó el proyecto como “un salto tecnológico sin precedentes en África”, definiéndolo como una “obra maestra de la ingeniería” con capacidad de modificar el mapa de la acogida de los grandes encuentros mundiales.
El periodista Álvaro Benito también elogió la organización marroquí, señalando que la “CAN 2025” confirma que el continente africano puede albergar eventos de talla mundial con estándares de primer nivel.
Aunque España mantiene su experiencia y sus infraestructuras turísticas para recibir millones de visitantes, Marruecos deja un mensaje claro: ya no es un socio secundario en el proyecto del Mundial 2030, sino un competidor sólido y real para acoger los partidos más importantes, incluida la final.
