Rue20 Español/Dajla
Marruecos refuerza su apuesta por la prevención de riesgos naturales a través de un enfoque innovador de planificación urbana en la península de Dajla y la bahía de Oued Eddahab.
La Agencia Urbana de Dajla-Oued Eddahab ha lanzado un estudio estratégico para la elaboración de mapas de aptitud para la urbanización, con el objetivo de garantizar un desarrollo territorial seguro y sostenible.
El proyecto busca definir e implementar medidas estructurales y no estructurales que reduzcan la exposición y vulnerabilidad de la población y de las infraestructuras frente a desastres naturales, incluyendo terremotos, inundaciones, deslizamientos de tierra, sequías y desertificación. Entre los eventos recientes que subrayan la urgencia de esta iniciativa se destacan los terremotos de Al Hoceima y Al Haouz, así como las lluvias torrenciales y deslizamientos registrados en 2024.
“El desarrollo urbano exento de riesgos naturales y la mejora de la pertinencia de las opciones de planificación constituyen una prioridad para los poderes públicos, el sector privado y las compañías de seguros”, explicó la Agencia Urbana. La rápida urbanización, la litoralización y los efectos del cambio climático refuerzan la necesidad de integrar los riesgos naturales en la planificación territorial.
Los mapas de aptitud para la urbanización se elaborarán bajo un enfoque multirriesgo, cruzando datos sobre peligros naturales y vulnerabilidades territoriales. Se integrarán en los principales documentos de planificación urbana, incluidos los esquemas directores y planes de ordenación urbana, para garantizar la resiliencia de las ciudades y la seguridad de sus habitantes.
Asimismo, Marruecos ha fortalecido su cooperación internacional, incluyendo alianzas con la OCDE, con el fin de analizar los impactos de los desastres y formular recomendaciones adaptadas. La Agencia Urbana destaca la importancia de un enfoque inclusivo que involucre a todos los actores, desde la sociedad civil hasta los promotores y el sector económico.
Este proyecto refleja la estrategia nacional de Marruecos de priorizar la prevención frente a los riesgos naturales y de consolidar un modelo de urbanismo resiliente que proteja tanto a la población como al patrimonio territorial del Reino.
