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El proyecto de túnel submarino que conectará Marruecos y España a través del estrecho de Gibraltar ha dado un paso decisivo con la confirmación de su viabilidad técnica, de acuerdo con las conclusiones de los estudios encargados por la parte española.
El informe, elaborado por la empresa alemana Herrenknecht por encargo de la Sociedad Española de Estudios para la Comunicación Fija a través del Estrecho de Gibraltar (Secegsa), avala la posibilidad de ejecutar esta infraestructura largamente anhelada.
La compañía responsable del estudio cuenta con una sólida reputación internacional en el ámbito de la tunelación, lo que refuerza el alcance de las conclusiones. Según las estimaciones técnicas, el túnel alcanzaría una profundidad máxima de 475 metros y tendría una longitud total de 65 kilómetros, de los cuales 40 discurrirían por territorio español.
El diseño contempla una conexión directa con la red ferroviaria mediante la línea Cádiz–Sevilla, así como un ramal hacia Algeciras. Asimismo, está prevista una conexión por carretera, con el objetivo de integrar plenamente la infraestructura en los sistemas de transporte existentes.
En el plano financiero, el proyecto exigirá una inversión de gran envergadura, estimada en torno a los 8.500 millones de euros. Este importe incluye diversas sub-obras, entre ellas la galería de reconocimiento, los túneles definitivos, las terminales y los equipamientos asociados. Los expertos subrayan que uno de los principales retos técnicos será el tramo bajo el Umbral de Camarinal, caracterizado por condiciones geológicas especialmente complejas.
Según Secegsa, la primera fase del proyecto podría completarse en un plazo de entre seis y nueve años, mientras que los hitos más relevantes se sitúan en un horizonte temporal comprendido entre 2035 y 2040. Tras este nuevo avance, la actualización del proyecto ha sido confiada a una empresa española, con finalización prevista para 2026. Este proceso permitirá afinar aspectos clave como el diseño de la galería de reconocimiento, la revisión de análisis previos y la actualización del trazado, así como de los estudios geológicos y geotécnicos.
El informe supone un nuevo impulso para un proyecto relanzado en 2023 tras años de estudios preliminares. Aunque persisten importantes desafíos logísticos y financieros, las conclusiones confirman que la tecnología actual permite considerar seriamente la ejecución de esta infraestructura estratégica, llamada a transformar de manera duradera los intercambios entre Europa y África.
