Rue20 Español/Rabat
Los gobiernos de los Países Bajos y Marruecos hicieron pública el pasado viernes, en La Haya, una declaración conjunta que detalla veintidós disposiciones destinadas a estructurar una nueva etapa en su relación bilateral.
El documento, denso y altamente técnico, refleja la voluntad común de ambos Estados de institucionalizar su cooperación mediante una arquitectura duradera y un calendario compartido que abarcan el diálogo político, la gestión migratoria, la seguridad regional, los intercambios económicos y la convergencia en asuntos internacionales de primer orden.
Los dos ministros firmantes califican la relación marroquí-neerlandesa como “fundada en una profunda amistad, una comprensión mutua y un apoyo recíproco a los intereses mayores de los dos Estados”. Subrayan que el diálogo político “progresa en todos los ámbitos” y expresan su intención de elevar la relación al rango de asociación estratégica.
La declaración recuerda la continuidad de la hoja de ruta iniciada en 2022 y consolidada mediante el Plan de Acción de 2021, cuya renovación está prevista para 2026. Las consultas políticas celebradas en Rabat (febrero de 2025) y en La Haya (enero de 2024) son descritas como momentos de ampliación de la cooperación económica, agrícola, de seguridad, migratoria, cultural y científica. Las autoridades neerlandesas también destacan las reformas impulsadas en Marruecos bajo la dirección del rey Mohamed VI, citando el nuevo modelo de desarrollo, la reforma del código de familia y el enfoque regional avanzado.
Una cooperación migratoria “muy positiva”
La gestión migratoria constituye uno de los ejes centrales de este acercamiento. El documento califica la cooperación desarrollada a través del Mecanismo GMMP, operativo desde 2022, como “muy positiva y realmente colaborativa”.
La reciente conferencia internacional sobre gestión de fronteras celebrada en los Países Bajos en noviembre de 2025 es presentada como un hito estructurante.
Los dos países acordaron agilizar los procesos de identificación y expedición de documentos de viaje, con una nueva sesión del GMMP programada para enero de 2026.
Seguridad, Sahel y cooperación triangular
En materia de seguridad, la declaración anuncia la creación de un diálogo bilateral específico, cuya primera sesión tendrá lugar en marzo de 2026 en La Haya. El mecanismo abarcará contraterrorismo y lucha contra la delincuencia organizada, complementado por un comité especializado en amenazas terroristas.
Los Países Bajos expresan su reconocimiento por “los constantes esfuerzos de Marruecos a favor de la estabilidad y el desarrollo en el Sahel” y manifiestan su voluntad de extender esta cooperación al nuevo diálogo de seguridad. También destacan las iniciativas atlánticas impulsadas por el rey Mohamed VI, como el Proceso de los Estados Africanos Atlánticos, el acceso marítimo concedido a los países del Sahel y el proyecto del gasoducto África Atlántica.
Comercio, energías limpias y cooperoción administrativa
Ambos gobiernos constatan el crecimiento sostenido de los intercambios comerciales y se comprometen a reforzar la colaboración en energías renovables, hidrógeno verde, gestión del agua, infraestructuras y agricultura. Los Países Bajos expresan además su disposición a cooperar con Marruecos de cara a la Copa del Mundo de 2030, organizada junto con España y Portugal.
El programa neerlandés Shiraka es mencionado como un instrumento clave para el intercambio de experiencias entre administraciones, especialmente en materia legislativa, de gestión del agua y de finanzas públicas. Asimismo, los dos países trabajarán en un memorándum sobre la autorización de empleo para miembros de familias diplomáticas.
En el plano cultural, el texto destaca el papel “estructurante” de las comunidades marroquíes en los Países Bajos y neerlandesas en Marruecos, consideradas motores del acercamiento bilateral. También se prevé profundizar el diálogo sobre derechos fundamentales a través de un mecanismo informal que empezará a funcionar en 2026.
Posiciones comunes ante los grandes desafíos globales
El documento reafirma los principios compartidos de ambos gobiernos: estabilidad, paz, libertades fundamentales, soberanía estatal, solución pacífica de controversias. En relación con la guerra en Ucrania, expresan preocupación por las consecuencias humanitarias y subrayan el impacto del conflicto en la seguridad alimentaria y energética mundial, llamando a soluciones diplomáticas basadas en la Carta de la ONU.
Respecto a Oriente Medio, la declaración reconoce el papel “constructivo” de Marruecos y destaca el compromiso del rey Mohamed VI como presidente del Comité Al-Qods. Ambos Estados reiteran su adhesión a la solución de dos Estados.
En cuanto a la cuestión del Sáhara, los Países Bajos reafirman su apoyo a la resolución 2797 del Consejo de Seguridad y consideran que “la autonomía auténtica bajo soberanía marroquí constituye la vía más viable”. Además, indican acoger favorablemente la disposición de Marruecos a profundizar y precisar en los próximos meses los aspectos de su propuesta de autonomía
