Rue20 Español/Rabat
El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, destacó la consolidación de la posición española sobre la cuestión del Sáhara marroquí y aclaró la interpretación correcta del derecho a la autodeterminación.
Bourita saludó la toma de conciencia de España y del presidente Pedro Sánchez respecto a la resolución de 2022, subrayando que Madrid fue “uno de los primeros en comprender que existe una voluntad internacional de hacer de la autonomía el punto de anclaje de cualquier solución” para el Sáhara, durante una entrevista exclusiva con la agencia EFE, en el marco de la 13ª Reunión de Alto Nivel (RAN) entre Marruecos y España.
Sobre la última resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, la 2797, adoptada el 31 de octubre, el ministro la calificó como “una ruptura con todo lo que la ONU había hecho hasta ahora” y enfatizó que establece por primera vez de manera clara la hoja de ruta para la resolución del conflicto: un plan de autonomía bajo soberanía marroquí, con la identificación de todas las partes involucradas —Marruecos, Argelia, Mauritania y el Polisario— y un calendario de negociaciones.
Bourita recordó que Marruecos presentó su iniciativa de autonomía en 2007, inicialmente como una propuesta diplomática, que hoy se convierte en un plan integral “que concierne a todos los marroquíes”, en el contexto de la nueva Constitución de 2011 y la regionalización avanzada.
Según el ministro, este plan será la base de futuras negociaciones una vez que se convoque a las partes involucradas, y se espera que la resolución se ponga en práctica de manera efectiva.
El jefe de la diplomacia marroquí también aclaró la confusión frecuente entre autodeterminación y “referéndum de autodeterminación”. “En ninguna parte se dice que el derecho a la autodeterminación es un referéndum. Se trata de permitir a las partes expresar una voluntad”, subrayó; reiterando que el plan de autonomía constituye una base jurídicamente sólida y conforme a la Carta de la ONU y al derecho internacional, respaldada por países como Francia, España, Alemania y Estados Unidos.
Bourita evaluó positivamente la posición española de 2022, que calificó el plan de autonomía como una base “seria y creíble” para la solución del conflicto, y criticó interpretaciones políticas restrictivas y anacrónicas de la autodeterminación que, según él, buscan tergiversar el contenido de la resolución de la ONU.
En relación con la gestión del espacio aéreo del Sáhara marroquí, Bourita subrayó la voluntad de Marruecos de encontrar soluciones prácticas y mutuamente beneficiosas, preservando la seguridad aérea y los intereses de ambos países. “Si tomas un avión y quieres ir al Sáhara, pasas por Marrakech y está claro qué torre de control te guía. Si hay un problema, ¿quién lo gestiona? Es Marruecos”, afirmó, señalando que la cooperación bilateral puede adaptarse a las realidades y derechos marroquíes sin afectar los intereses españoles.
Con esta declaración, Marruecos refuerza su enfoque sobre la resolución del Sáhara, consolidando la autonomía como eje central de la negociación, y reafirma su disposición a mantener un diálogo constructivo con España y con las otras partes implicadas.
