Rue20 Español/Madrid
La ministra marroquí de Transición Energética y Desarrollo Sostenible, Leila Benali, afirmó en una entrevista concedida a El País que la interrupción del suministro de gas argelino a través del gasoducto Magreb-Europa, en 2021, impulsó una cooperación energética “sin precedentes” entre Marruecos y España.
La responsable marroquí insinuó asimismo la posibilidad de avanzar hacia un acuerdo sobre el monte submarino “Tropic”, situado frente a la fachada atlántica de las provincias del Sur de Marruecos.
La entrevista, publicada el sábado con motivo de la participación de Benali en la Reunión de Alto Nivel hispano-marroquí en Madrid, subraya que las relaciones entre ambos países atraviesan “una etapa de notable armonía”, sustentada —según la ministra— en el hecho de que Marruecos “trabaja con amigos y vecinos plenamente conscientes de la responsabilidad regional compartida”.
Benali recordó que la negativa de Argelia a renovar los contratos del gasoducto Magreb-Europa dejó la infraestructura inactiva durante unos meses, antes de que retomara su funcionamiento en sentido inverso —de norte a sur— para abastecer a Marruecos desde España.
“Quiero agradecer sinceramente al gobierno español y destacar la calidad de nuestra relación desde 2021, cuando Argelia interrumpió el suministro de gas a Europa pocos meses antes de la guerra entre Rusia y Ucrania, lo que nos obligó a coordinarnos conjuntamente”, señaló.
Apuesta por la transición energética y auge de la inversión
La ministra situó la transición hacia energías limpias como pilar estratégico para superar la llamada “trampa de la renta media”, que mantiene el crecimiento económico en torno al 3 %. Benali afirmó que Marruecos aspira a elevar esa tasa al 6 % gracias al desarrollo de una energía “limpia y de bajo coste”.
Según sus datos, el 42 % de la electricidad marroquí en 2023 procedió de fuentes renovables, una proporción que actualmente alcanza el 45 % y que se prevé aumente hasta el 52 % en 2027.
Explicó además que alcanzar el primer 40 % de electricidad renovable fue “la etapa más difícil”, y que España atravesó un proceso similar. Desde 2021, las inversiones del sector energético en Marruecos se han triplicado cada año, configurando un “verdadero auge de la inversión”.
El mercado marroquí —subrayó— está abierto a empresas españolas, tanto a las que deciden implantarse localmente como a las que exportan servicios al país, mientras que compañías marroquíes participan como socias en proyectos energéticos dentro de España.
Interconexiones estratégicas y apoyo mutuo
Benali destacó la importancia de las dos líneas de interconexión eléctrica submarinas entre Marruecos y España, con una capacidad conjunta de 1.400 megavatios, y confirmó que ambas operan en las dos direcciones. Indicó que el proyecto para una tercera interconexión se encuentra actualmente en estudio.
La ministra recordó que, durante el “gran apagón” registrado en la península ibérica el pasado 28 de abril, Marruecos movilizó el 38 % de su capacidad de producción eléctrica para contribuir a la reactivación de la red española, un gesto que calificó de “motivo de orgullo”.
Hacia un comercio ampliado y la cuestión del monte “Tropic”
Benali aseguró que, “por primera vez en la historia”, existe un comercio bilateral tanto de electricidad como de gas entre los dos países. “Espero que en el futuro incluya también metales y materias primas”, añadió.
En este contexto, y en una referencia implícita a un posible entendimiento sobre el monte “Tropic”, señaló que la creciente demanda mundial de metales estratégicos como el litio y el cobalto no podrá satisfacerse sin una expansión del sector minero africano y la apertura de corredores comerciales hacia Europa. La conexión marroquí-española constituye, dijo, un “punto clave” para articular esa nueva cadena de suministro.
