Rue20 Español/Tánger
El Gran Estadio Ibn Battouta de Tánger, con una capacidad de 75.600 espectadores, se prepara para su reinauguración este viernes, marcando un hito en la infraestructura deportiva marroquí y planteando un desafío significativo para los estadios españoles en la pugna por la organización de partidos clave del Mundial 2030. La selección nacional marroquí celebrará la reapertura con un partido amistoso contra Mozambique.
La renovación integral del estadio, que incluye más de 5.800 asientos VIP y palcos, lo posiciona como un activo crucial para la próxima Copa Africana de Naciones (CAN) 2025 y un firme contendiente para albergar encuentros de la Copa del Mundo 2030.
La eliminación de la pista de atletismo es una de las transformaciones más notables, diseñada para mejorar la experiencia del espectador y crear una atmósfera más inmersiva, emulando los estándares de los estadios de fútbol modernos.
La modernización de la cubierta, completada por ingenieros marroquíes en tan solo 69 días, es otro de los puntos fuertes del proyecto. Esta cubierta, una de las más grandes de África, protege ahora la totalidad de las gradas con un tejido arquitectónico resistente a las condiciones climáticas.
Además, el estadio ha sido equipado con un sistema de iluminación exterior vanguardista, pantallas gigantes y un sistema de sonido de alta fidelidad, cumpliendo con los exigentes requisitos de la FIFA para las transmisiones en alta definición.
La ambición de Marruecos va más allá de la CAN 2025. Con esta renovación, Rabat busca consolidar su candidatura para ser sede de partidos importantes del Mundial 2030, compitiendo directamente con España en la organización del evento.
El objetivo es que el estadio de Tánger, junto con el futuro gran estadio de Casablanca, se conviertan en opciones viables para albergar la final del Mundial, compitiendo con el emblemático estadio Santiago Bernabéu de Madrid. El estadio de Tánger ahora cuenta con dos niveles de palcos VIP, ofreciendo un ambiente más exclusivo y lujoso, a la vanguardia de las instalaciones deportivas modernas. Esta renovación «vuelve a poner en aprietos a los estadios españoles», según fuentes especializadas.
