Rue20 Español/El Aaiún
En una reunión bilateral celebrada el jueves 16 de octubre en Moscú, los ministros de Asuntos Exteriores de Marruecos y Rusia, Nasser Bourita y Serguéi Lavrov, respectivamente, discutieron la cuestión del Sahara marroquí, reafirmando su compromiso con la resolución de conflictos a través de medios políticos y diplomáticos, y en el marco del derecho internacional.
La reunión, que tuvo lugar en el contexto de la presidencia rusa del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en abril de 2026, sirvió como plataforma para que ambas partes expresaran sus posturas sobre la situación en el Sahara marroquí.
Según declaraciones de Lavrov, «hemos discutido la cuestión del Sahara a la luz de los debates del Consejo de Seguridad. Hemos confirmado nuestra posición de principio a favor de la resolución de todos los problemas y conflictos exclusivamente por medios políticos y diplomáticos, sobre la base de los principios y normas fundamentales del derecho internacional consagrados por la Carta de las Naciones Unidas. También compartimos la opinión de que estos principios deben aplicarse de manera completa y coherente, y no de forma selectiva».
Bourita, por su parte, destacó la importancia de considerar los avances logrados en las últimas cinco décadas. «Esperamos que este trabajo sea productivo y que tenga una influencia positiva en el respeto del derecho internacional. Compartimos la posición de la Federación Rusa según la cual estas reglas no pueden aplicarse de manera selectiva», afirmó Bourita.
Además, el ministro marroquí subrayó la necesidad de que las organizaciones internacionales, incluidas las Naciones Unidas, tomen en cuenta estos progresos.
Ambos ministros también abordaron temas de cooperación bilateral y multilateral, incluyendo la colaboración en el marco de las Naciones Unidas y los esfuerzos de paz en África y el mundo árabe. Lavrov resaltó «el valor de la cooperación ruso-marroquí» en estos ámbitos.
La reunión entre Bourita y Lavrov pone de manifiesto la importancia estratégica de las relaciones entre Marruecos y Rusia, y la necesidad de abordar las cuestiones regionales, como la del Sáhara marroquí, en el marco del respeto al derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas. La postura de Rusia, como miembro permanente del Consejo de Seguridad, es particularmente relevante en este contexto.
