Rue20 Español/Rabat
Un hito diplomático significativo se está gestando en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con el Reino Unido uniéndose a Estados Unidos y Francia en un esfuerzo concertado para respaldar una resolución histórica que reafirma la soberanía marroquí sobre el Sáhara.
Esta convergencia de las principales potencias mundiales marca un punto de inflexión crucial en el tratamiento de este asunto de larga data y consolida la propuesta de autonomía de Marruecos como la base más viable para una solución duradera.
Fuentes diplomáticas en Nueva York han confirmado que el Reino Unido, tras la reciente declaración de apoyo del Ministro de Asuntos Exteriores, David Lammy, se ha alineado firmemente con las posiciones de Washington y París.
Juntos, los tres países están trabajando activamente para que el Consejo de Seguridad adopte, antes de finales de este mes, una resolución que no solo respalde la propuesta marroquí de autonomía presentada en 2007, sino que también fortalezca el papel de la ONU en la búsqueda de una solución política definitiva.
Esta iniciativa representa un duro golpe para Argelia y sus aliados separatistas del Polisario, quienes han intentado, sin éxito, movilizar el apoyo de Rusia para bloquear el avance diplomático. La estrategia de Argelia, que incluye intensas gestiones con Moscú en busca de un posible veto, se encuentra cada vez más aislada frente al creciente consenso internacional en torno a la visión marroquí, respaldada por las capitales influyentes del Consejo.
La resolución propuesta, de ser adoptada, marcará un hito histórico en la consolidación de la soberanía marroquí sobre el Sáhara dentro del marco de la ONU. Será un testimonio de los años de esfuerzos diplomáticos de Marruecos y contribuirá a la estabilidad regional, un objetivo primordial para la comunidad internacional.
Para Argelia y sus partidarios separatistas, este giro representa un revés doloroso, que pone de manifiesto el fracaso de su estrategia de obstrucción y la vacuidad de su discurso.
La comunidad internacional espera con interés la adopción de esta resolución, que promete un futuro más estable y próspero para la región. El apoyo unificado de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido envía una señal clara del compromiso de la comunidad internacional con una solución pacífica y duradera al conflicto artificial del Sáhara, basada en el respeto a la soberanía marroquí y en la propuesta de autonomía como el camino más realista hacia la paz.
