Rue20 Español/El Aaiún
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se prepara para un mes de octubre crucial, dedicado al examen de la cuesta del Sáhara marroquí, un conflicto que se extiende ya por cinco décadas.
Este año, las deliberaciones se producen en un contexto de crecientes expectativas y cambios geopolíticos significativos.
El año 2025 marcará el 50 aniversario del conflicto, un hito que subraya la prolongada inestabilidad regional y la oportunidad perdida para el desarrollo y la cooperación en el norte de África.
Si bien algunos observadores podrían interpretar la presidencia rusa como favorable a Argelia, principal valedor del Polisario, esta interpretación es vista con cautela.
Las grandes capitales mundiales y varios países que anteriormente se mostraban ambiguos, han expresado un creciente apoyo a la posición de Marruecos, que defiende su integridad territorial. Este cambio de postura refleja un realineamiento geopolítico y un reconocimiento de la propuesta marroquí de autonomía como única base viable para una solución.
El enviado personal del Secretario General de la ONU para el Sáhara marroquí, Staffan de Mistura, ha instado a un nuevo impulso diplomático, llamando a una seria consideración de la propuesta marroquí de autonomía.
Asimismo, la administración estadounidense, bajo la presidencia de Donald Trump, ha reafirmado su apoyo a la soberanía marroquí sobre el Sáhara y al plan de autonomía como «la única base para una solución justa y duradera».
En vísperas de las discusiones del Consejo de Seguridad, el Secretario General de la ONU, António Guterres, presentó un informe sobre la situación del expediente del Sáhara marroquí, destacando la persistencia de las tensiones y la falta de avances significativos.
Guterres lamentó «la persistencia de las circunstancias sobre el terreno que siguen obstaculizando cualquier avance hacia una solución política al conflicto»; en referencia a escaramuzas y ataques de miembros de la milicia del Polisario a lo largo del muro de defensa marroquí.
El informe también señala la restricción de los movimientos de las patrullas terrestres de la MINURSO por parte del Polisario, así como incidentes recientes, como explosiones de cohetes cerca de una base de la MINURSO.
El Consejo de Seguridad celebrará tres sesiones a puerta cerrada sobre la cuestión del Sáhara en octubre. La primera sesión contará con una presentación de Staffan de Mistura, seguida de una presentación técnica del jefe de la MINURSO, Alexander Ivanko.
La sesión final, el 30 de octubre, se dedicará a la adopción de una nueva resolución, que podría marcar un punto de inflexión en este prolongado conflicto artificial.
